Portada » Deportes » 10 Claves Para Ahormar Tu Nuevo Par De Botas De Senderismo Antes De Una Caminata

10 Claves Para Ahormar Tu Nuevo Par De Botas De Senderismo Antes De Una Caminata

por Equipar

Pasas horas dando vueltas en el centro comercial escogiendo tu nuevo par de zapatos y cuando llegas a casa, te das cuenta de que son muy incómodos. ¿Qué haces? No pienses ni por un momento en devolverlos. Invertiste tiempo y dinero en ellas, así que no te rindas. Tenemos los trucos para hacer que se amolden a tu pie y sientas que caminas entre nubes.




#1 Amóldalos Poco a Poco

Tratar de ahormar tus botas de montaña de un momento a otro no es buena idea. Seguramente querrás estrenar tu nueva adquisición lo más pronto posible pero hacer senderismo no es nada fácil y si lo haces con zapatos incómodos, los callos y ampollas no se harán esperar.

Ahormar tus botas de montaña es algo que lleva tiempo y esfuerzo. Todo dependerá del modelo y el material del que estén hechas. No hay una manera rápida de hacerlo pero sí hay una manera correcta, por eso, debes tener paciencia.

Es por ello que mejor deja tus botas nuevas para una ruta corta de 20 minutos y utiliza las viejas para las rutas largas mientras se amoldan. Puedes usarlas para pasear al perro o ir al supermercado.

A medida que pasa el tiempo, ve avanzando con recorridos más largos hasta que sientas verdadera comodidad. Ve agregando peso y kilómetros a las caminatas hasta que te sientas satisfecho.

Aumenta la cantidad de veces que usas las nuevas botas hasta lograr completar una ruta entera. Probablemente te tomarán 2 o 3 días conseguirlo.

#2 Suaviza el cuero

botas-de-senderismo

Aunque no lo creas, el mejor secreto para suavizar el cuero es una crema hidratante. La humectación que brindan estas cremas hace que el cuero se ponga suave y flexible, además de protegerlo de cortes y grietas.

Si no te atreves a usar un cosmético, en las tiendas puedes encontrar acondicionadores de cuero en forma de aceites y aerosoles que pueden acelerar el proceso para sentir que estás usando los zapatos adecuados.

#3 Usa medias gruesas

Un buen par de calcetines gruesos puede hacer la experiencia más cómoda. Inclusive, usar dos pares a la vez no es mala idea. Los puedes utilizar mientras el cuero se estira y luego ponerte solo uno como usualmente lo haces.

Evita los que llegan hasta el tobillo o los que son muy delgados ya que no brindan completa protección y por consiguiente, comodidad. Los primeros no cubren toda el área y los segundos son demasiado delgados y tienden a que el pie se deslice dentro de los zapatos.

Los calcetines que son hechos a base de lana merino son los más recomendados.

#4 Usa expansores para botas

A veces no es necesario que la bota se amolde completamente. En muchas ocasiones solo son puntos específicos los que pueden resultar incómodos.

Para eso existen los expansores, los cuales puedes utilizar para estirar el cuero en lugares donde pueden formarte ampollas. Generalmente se usan para el área frontal, donde se cubren los dedos, pero los talones y los laterales también son lugares donde debes poner atención.

Si combinas los expansores con una crema hidratante o incluso vaselina, los resultados no se harán esperar y el estiramiento se formará sin que se creen grietas en la piel del zapato.

#5 Evitar tomar la vía rápida

Muchas son las formas que puedes encontrar para amoldar tus botas de senderismo, sin embargo, utilizar la vía rápida no siempre es buena idea.

Entre los trucos más populares están el de sumergirlas en agua salada, bañarte con ellas o inclusive, meterlas en el horno.

Debes tener cuidado al usar métodos alternativos para ahormar tus zapatos de cuero. Recuerda que este material es piel y se comporta como tal, así que cualquier daño que le hagas puede ser irreversible. Ahorrar tiempo te puede salir caro.

#6 Cuídate de las ampollas

La fricción es uno de los temas más álgidos para los caminantes y un nuevo par de botas puede hacerte trabajar en exceso si no están bien amoldadas al pie. Aunque todo depende de la calidad de los zapatos la mayoría te provocarán ampollas en primera instancia.

Para evitar este mal, muy común en senderistas y excursionistas, ubica los puntos de contacto en el zapato (talón, parte superior y a los lados). Si no te convence este método, camina con tus botas nuevas por una o dos horas. Es la mejor manera de conocer dónde te molestan.

Además de colocarte una crema hidratante en esos espacios de tu pie, puedes usar un método alternativo usado por gimnastas y bailarines: la cinta adhesiva.

Envolver el área de los dedos con cinta adhesiva –lo ideal es que sea adhesivo quirúrgico- disminuirá el roce.

No olvides usar un antitranspirante, sobre todo cuando hace mucho calor, para reducir la sudoración.

#7 Congela tus zapatos

Parece descabellado este consejo pero te aseguramos que funciona. Congelar tus zapatos hace que el material se estire.

Llena una bolsa de plástico con cierre hermético con agua y congélala. Luego, introduce esa bolsa de hielo en cada zapato y llévalos a tu congelador durante toda la noche. Al siguiente día ponlas a descongelar.

Esta técnica es aplicable en zapatos de tela y cuero artificial, más no así en los de cuero natural ya que la humedad los puede dañar. Si las botas están hechas para trabajar, este procedimiento es ideal pues les puedes aplicar una capa de esmalte al final y listo.

#8 La papa no solo se come

Así como leíste, una papa puede ayudarte en la tarea de estirar tus zapatos. Puedes colocar este alimento dentro de tus botas sin preocuparte por lo que pueda hacer la humedad en tu contra pues esta humedad de la papa trabajará a tu favor haciendo que las fibras se vuelvan flexibles y suaves.

Adicionalmente, elimina cualquier rastro de mal olor que tenga el zapato, lo sentirás fresco y te ahorrarás mucho dinero.

#9 Si todo lo demás falla, el agua será tu aliada

amoldando-tus-botas

Te presentamos otro método alternativo para expandir tus zapatos que te parecerá agarrado de los cabellos pero que es una pasada. Mete tus calzados nuevos en un balde de agua. ¡No te asustes! Tampoco es una broma, es un truco que funciona.

El agua puede ser un eficaz suavizante. Déjalos en el balde por unos minutos, seca el excedente con una toalla y sal a caminar con ellos. El agua ablandará el material y se amoldarán más rápido a la forma de tus pies.

Al finalizar el recorrido, pon a secar tus zapatos y espera los resultados.

#10 Consejos finales

Define el tipo de botas que debes usar:

Antes de  adaptar tus botas, debes asegurarte de que sean las correctas para la actividad que has elegido realizar.

Zapatos para caminar:

Son de corte bajo y suela flexible. Sirven para entornos urbanos y senderos ligeros sin equipo pesado.

Botas de excursionismo:

Tienen corte medio alto y se aconsejan para mochileros ligeros o excursiones diurnas. Son relativamente flexibles.

Botas de mochilero:

Están diseñadas para soportar grandes cargas en viajes de varios días. Estas son las que duran más para ahormarse, así que tendrás que comprarlas con mucho tiempo de anticipación.

Al comprar tus botas en línea:

Aunque la gran variedad de modelos y bajos precios que puedes encontrar en la web te tienten, es muy importante saber cómo se sienten en tus pies.

Si vas a comprar tus botas en línea, cerciórate de que tengan políticas de devolución y de leer bien las condiciones que aplican. Esto te ayudará a sentir confianza en el producto que estás adquiriendo y que si no te sientan bien, puedas devolverlas.

Un viejo truco sería pasar por una tienda y probártelas antes de ordenar en línea.

Demasiado flojas:

Las botas suelen estirarse con el uso así que no exageres con el amolde. Para el senderismo deben quedar ajustadas, no flojas.

Si notas que tienes la lengueta ladeada y los refuerzos desalineados, son una señal de que están demasiado flojas. Al comprarlas deben quedar un tanto apretadas para que así cuando se aflojen, calcen perfectamente. Si están muy sueltas desde el principio, no son de tu talla.

No son cuentos:

No ahormar tus zapatos nuevos, sobre todo las botas de montaña, podría inducir que se dañen más rápido y al provocarte molestias, querrás tirarlas a la basura inmediatamente. Definitivamente, amoldarlas te ahorrará dinero.

Para todos los gustos:

Los pies son únicos. Cada uno es diferente en cada persona, por eso, que tu compañero de excursión te recomiende un par de botas no quiere decir que las sentirás cómodas. Prueba y después elige.

Cuida tu salud:

Caminar demasiado lejos con zapatos nuevos puede acarrear, además de ampollas y dolores en los pies; dolores musculares, calambres y hasta desgarramiento de tendones.

Utiliza otros recursos:

Tus pies necesitan un buen soporte para caminar, por eso, además de un buen par de zapatos y unas medias adecuadas, puedes aumentar la comodidad con plantillas y almohadillas para ampollas.




También te puede interesar