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¿Cansado De Ser Impuntual? 7 Claves Para No Llegar Tarde A Tus Citas

Si bien a cualquier persona se le puede presentar algún imprevisto que lo hace llegar tarde a un lugar, para muchos ya es un hábito ser impuntual. Por más esfuerzos que hagan no consiguen ser puntuales, por lo que son mal vistos. Si es tu caso, es momento de cambiar esto. Aquí encontrarás 7 claves para no llegar tarde nunca más, atacando la raíz del problema. ¡Inténtalo!

#1 Admite tu retraso

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¿Te cuesta admitir que eres impuntual? Tranquilo, no eres el único. La mayoría de las personas que adoptan la impuntualidad como un estilo de vida nunca lo reconocen. Y no es por mera soberbia, en realidad, ni siquiera se dan por enteradas.

La impuntualidad es un problema presente en algunas personas con problemas con el tiempo, lo ven diferente a los demás. Hay varios tipos de individuos con este rasgo.

Si para ti, llegar tarde no significa que tienes un problema, sino que es culpa de agentes externos, porque siempre pasa algo que logra retrasarte. Eres un racionalizador. ¡No te asustes!

Difícilmente admitas que eres impuntual. Para comenzar a deshacerte de ese mal hábito y puedas empezar a llegar temprano, es primordial que reconozcas tu problema, que dejes de echarle la culpa al tráfico.

No es que nadie no pueda retrasarse, obvio que sí, pero hacerlo siempre, no. Probablemente llegar tarde de manera sistemática se deba a que estás midiendo mal el tiempo que necesitas para llegar a un lugar. Prueba saliendo antes de lo acostumbrado, por ejemplo, si usualmente sales a las 7:30 y llegas 15 minutos después de la hora procura salir 15 o 20 minutos antes. No importa si llegas mas temprano, siempre será mejor que llegar tarde.

Reconocer que tu intuición de tiempo no es la más acertada, es un gran paso. No intentes suponer con cálculos que hasta ahora no te han dado resultados. Lo mejor para evitar retrasos es simplemente salir a tu lugar de destino antes.

#2 Tómate el tiempo necesario

Si eres de los que les gusta hacer todo en menos tiempo, llevar una lista de tareas en tu agenda diaria programando todo minuto a minuto porque detestas perder el tiempo, entonces eres un productor.

Si bien planear todo no está mal, incurrir en este excesivo control del tiempo es realmente un arma doble filo, porque subestimar cuánto te lleva realizar cada actividad, te incita a asumir más tareas de las que puedes hacer. Tratar de hacer todo en el menor tiempo posible hace que te retrases.

Ser puntual, no solo implica planear cada hora, sino programar menos tareas y dar a cada una el tiempo necesario. Si creas tu lista de actividades pendientes con dos semanas de antelación, trata de hacer un seguimiento del tiempo que toma realizarlas. Verás que, por ejemplo, la hora que asignaste para bañar a tu perro, se extendió 30 minutos más.

Como podrás observar, tu frustración de llegar tarde a pesar de que lo planificas todo, se debe a que el tiempo que consideras para cada tarea no es el indicado. Lo mas recomendable es que dar tiempo extra.

Si tu lista está llena de tareas por cumplir, reorganiza tu agenda para que puedas llegar a la hora, y si puedes, delega. Otra forma es priorizando, haz lo que puedes hacer oportunamente y desecha lo que no.

Cuando organizas tu tiempo de manera adecuada, dándole a cada actividad el tiempo que corresponde no llegarás nunca más tarde a ningún lugar.

#3 Sal antes

Si para ser puntual necesitas estar bajo presión eres un dead liner. A este tipo de individuos los mueve la prisa y urgencia del momento. Nada los hace avanzar si no hay acción o una crisis.

Si llegar a tu oficina te toma 30 minutos, y entras a las 8:00 am, tu saldrás de casa a las 7:30 am sin considerar que cualquier cosa pueda detenerte en el trayecto. Siempre vas a esperar hasta el último minuto para salir. De allí, que siempre llegas tarde a todas partes.

Para comenzar a llegar a tiempo, no aplaces tus salidas hasta lo último. Recuerda que la dilación está en tu contra y debes ir un paso adelante. Procura salir 30 o 20 antes de lo regular.

#4 Activa dos alarmas

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Suena el despertador, presionas el botón para que vuelva a sonar 10 minutos después y te vuelves a dormir. ¡Es sistemático! Esta es tu actitud día tras día y por eso llegas tarde siempre.

Probablemente sea que no estás durmiendo bien. De ser así, determina que es lo que te mantiene despierto o lo que hace que amanezcas cansado. Puede ser estrés, depresión, que te acuestas tarde, o que el colchón ya no está cumpliendo su función de mantenerte relajado. De ser esto último, en el mercado hay varias opciones como los colchones visco elásticos, que ofrecen el equilibrio perfecto entre suavidad, confort y soporte, adaptándose a tu cuerpo para un mejor descanso.

Sin embargo, no está demás procurar llegar antes de la hora pautada, saliendo mas temprano que de costumbre. Puedes probar con darte recompensas cada vez que llegues primero que los demás. Además, sentirás lo que sintieron cuando tu llegabas tarde y tenían que esperarte. Esto también te hará reflexionar. Bien dice el dicho “no hagas lo que no te gustaría te hicieran a ti”

Puedes programar dos alarmas, una que te advierta que es hora de dejar lo que estás haciendo porque se acerca la de tu próxima actividad. Si no has terminado, y la tarea te permite retomarla después, bien puedes dejar una nota para saber dónde quedaste.

Cuando suene la segunda alarma es porque ya deberías estar de salida. Lo más recomendable es que lo hagas antes de que suene, para te vayas acostumbrando.

Eso sí, asegúrate de saber la dirección del sitio a dónde vas y ten a la mano todo lo que necesitas llevar.

Este sistema de alarmas será efectivo solo si tomas en serio este mecanismo. De lo contrario ni lo intestes, porque vas a fracasar y seguramente ni cuenta te darás cuando suenen.

#5 Concéntrate

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Si eres una persona distraída, llegar tarde a todas partes no es extraño y es algo rutinario, se podría decir que es tu estilo de vida. Si vives despistado, no recuerdas la fecha de una cita, no encuentras tu teléfono, tu billetera para bolsillo delantero o las llaves del vehículo, lo mas probable es que llegues tarde siempre, o en el peor de los casos, nunca llegues.

Para solucionar este trastorno, establece un lugar para colocar esas cosas que normalmente olvidas, hazlo en el trabajo y en la casa. Antes de la cita, planea. Busca la dirección a la que irás, pon recordatorios en tu calendario o pega notas adhesivas por todos lados. Incluso, dile a la persona que te invitó, que te llame un día antes o te envié un mensajito para recodarte, ¡Esto es infalible! Eso sí, recuérdale que eres algo olvidadizo para que no se sienta ofendido.

El día anterior al evento, ubica todo lo que necesitas llevar para que lo tengas a la mano al salir. Ahora, si salir en la mañana es realmente complicado, deja todo listo la noche anterior. Saca la ropa que usarás, planifica tu desayuno para que no te falte nada.

#6 Deja la rebeldía y cumple las reglas

A veces, llegar tarde es un acto de rebeldía para demostrar que eres necesario o simplemente porque estás molesto. De hecho, llegas a tiempo solo cuando te conviene hacerlo.

Pero, ¿crees que seas muy indispensable o superior a los demás?  Reflexiona sobre estas interrogantes, ya que este es un comportamiento infantil que a la larga te hará ganar el rechazo e irrespeto de los demás.

Si tu molestia es por actitudes de otros, en lugar de llegar tarde, hazles saber tu enojo, quizá ni sepan el porqué de tu tardanza y te cataloguen de impuntual. Además, si aceptaste las reglas de un juego, lo mejor es que juegues respetando las normas.

#7 Haz un registro

Si siempre llegas tarde porque tardas horas decidiendo que te pondrás para ir a trabajar o porque no encontrabas los recursos para hacer un proyecto, en fin, le huyes a todo, posiblemente estés sufriendo de baja autoestima, lo que te lleva a estar ansioso y hasta depresivo. En este caso, habla con un coach profesional o un terapista.

Sin embargo, puedes comenzar a solucionar tu problema de impuntualidad haciendo un registro de las decisiones que te toman mas tiempo la noche antes, en lugar de hacerlo en la mañana. Incluso, esto te hará sentir relajado y descansar mejor.

Con estos consejos podrás identificar la causa de tu impuntualidad y algún problema que requiera ayuda profesional. Recuerda que la puntualidad es sinónimo de responsabilidad. Los demás confiarán en ti y te lo agradecerán.

¡No te demores más! Deja atrás la costumbre de llegar tarde y empieza a crear hábitos de puntualidad a partir de hoy.