como-funcionan-los-lavavajillas

¿Cómo Funcionan Los Lavavajillas?

como-funcionan-los-lavavajillasSon un excelente aliado en las labores de limpieza en la cocina. Basta con colocar los trates en sus bandejas porta platos para que éstos se encarguen de dejarlos impecables. Sin embargo, puede que no conozcas en profundidad cómo es su mecanismo interno y la forma en la que funcionan.

Podemos decir que un lavavajillas emula la actividad realizada por los humanos al momento de lavar y enjuagar los platos o utensilios de cocina. Sus fabricantes le han provisto de opciones de lavado interesantes, como el uso del calor y la configuración personalizada de los ciclos de limpieza automáticos, evitando la intervención continua de su usuario.

Estos podrán gestionar las actividades inherentes al aseo de las vajillas, como si fuesen realizadas por una persona. Tendrás entonces un dispositivo capaz de:

  • Administrar el consumo de agua y su temperatura.
  • Determinar el momento y cantidad necesaria de uso de detergentes.
  • Aplicar fuertes chorros de agua sobre los trates para remover las impurezas.
  • Vaciar el agua directamente hacia el drenaje.
  • Enjuagar los platos con agua, drenando nuevamente.
  • Soplar aire caliente sobre los platos para secarles.

Toda esta rutina está condicionada a la buena calidad que posea el producto a comprar, aspectos que varían entre cada marca, pero básicamente así es como funciona un ciclo promedio en estos aparatos.




Inspeccionando a fondo

Como ya pudiste notar, uno de los puntos clave en las operaciones de un buen lavavajillas es la aplicación del calor. La temperatura del agua actúa en combinación con los detergentes para garantizar una correcta remoción de los elementos residuales producidos por los alimentos y líquidos. El agua empleada se calentará entre unos 45 a 50 ºC (si seleccionas esta opción) dentro de un pequeño tanque auxiliar del equipo, justo antes de iniciar el ciclo.

El agua se mezcla con detergente en el momento indicado, siendo expulsada con una presión moderada por rociadores en la parte superior e inferior, mojando a las vajillas. El resto se escurre en el filtro para calentar la misma agua de nuevo. Este es otro valor agregado a considerar, ya que la reutilización del vital líquido disminuye su gasto en exceso.

Una vez que el agua alcanza la temperatura ideal, es rociada nuevamente para enjuagar los platos, sólo que esta vez sí se descarta el flujo a través de los canales del desagüe. Se repone de líquido nuevo para reiniciar el ciclo de ser necesario o se concluye con el lavado. Ya podrás sacar tu vajilla y observar los resultados.

 

Conoce cada ciclo

El éxito en la limpieza depende de la sincronización armoniosa de los ciclos por los que debe transitar el funcionamiento del lavavajillas. A continuación te explicamos en detalle cada uno de ellos.

Ciclo de llenado

En esta etapa se llena de agua mediante la conexión hacia la tubería. Una válvula controlara la cantidad exacta que se necesita, y si por algún motivo esta se excede, un dispositivo flotador detendrá inmediatamente el suministro. Esto evita el desbordamiento, pero no significa que no pueda ocurrir.

Ciclo de prelavado

Una vez que coloques los platos dentro de la bandeja que sirve de soporte, cierra la compuerta para iniciar un lavado preliminar. Consiste en rociar agua sobre los trates con intensidad y de forma alternada para prepararlos a un lavado más a fondo. Este ciclo podrá realizarse varias veces automáticamente.

Ciclo de bombeado

Se bombea constantemente el agua con apoyo de un pequeño motor. Algunos lavavajillas disponen de una a dos bombas para combinar la acción de expulsión y alimentación del agua. Esta función es vital para el buen funcionamiento del lavavajillas.

Ciclo de lavado

En este punto, se libera el detergente y el producto de enjuague seleccionado, para realizar el lavado principal. Esta etapa dura más que el prelavado promedio. Podrá reutilizarse el agua empleando un filtro interno, pero esta es una función alternativa de cada presentación en el mercado.

Ciclo de enjuague

Al finalizar la limpieza con jabón líquido especial, se retirará éste empleando la bomba de agua. De esta forma se retira el excedente de espuma y agua residual.

Ciclo seco de calor

Bien sea por ventilación o aplicación de aire caliente, se dispondrá a secar los platos para luego retirarlos. De acuerdo al resultado podrás decidir si deseas aplicar un ciclo adicional, lo que iniciaría el proceso nuevamente.

Una alternativa funcional

Aunque estos equipos se encuentran en muchos hogares del mundo, existe aún algo de resistencia a su implementación. Hay personas que prefieren la forma tradicional de lavado, ya que no confían en la eficacia de los friegaplatos.

Estudios especializados han determinado que estos artefactos del hogar pueden ahorrar hasta 30 litros de agua al día, a diferencia de los lavados a mano, además de proveer mayor seguridad en la eliminación de bacterias que pueden llegar a afectar la salud.