¿Con Qué Frecuencia Debes Lavar La Ropa De Cama Antes De Enfermarte?

 Tuviste un día extenuante, llegar a tu casa es lo que más anhelas. Darte una ducha, ponerte el pijama y acostarte en tu cama. Instalado para pasar la noche, lo último en lo que piensas es qué puede estar acechando en los rincones de tu cómoda habitación. Sábanas, edredones, almohadas, toallas, ropa interior y pijamas, son prendas que generalmente hospedan algunos desagradables microbios. Una serie de estudios realizados demostraron que existe un lapso de tiempo ideal para lavar la lencería.

¿Con qué frecuencia deben cambiarse las sábanas?

ropa-de-cama

Te has detenido a pensar hace cuánto cambiaste las sábanas. Según las estadísticas, la cama es el lugar donde pasas un tercio de tu vida. El microbiólogo Philip Tierno de la Universidad de Nueva York, señala que en ese paraíso florece rápidamente un «parque botánico» de bacterias y hongos que pueden afectar la salud.

Aunque resulte difícil de visualizar, la lencería puede contener además de bacterias y hongos provenientes del cuerpo, como restos de piel muerta, esputo, excreciones anales y fluidos sexuales, microbios extraños como caspa de animales, polen, suciedad, pelusas y restos de ácaros. Con una cama que contiene 10 millones de estos, sus heces pueden desencadenar reacciones alérgicas.

Estos microbios sobreviven gracias a la humedad y calor que genera tu cuerpo cuando estas acostado. Esta humedad se convierte en lo que los científicos llaman un «medio de cultivo fúngico ideal».

Además, se acumula grasa y suciedad del cuerpo que pueden provocar manchas difíciles. Es fundamental tratar cualquier mancha sin importar la frecuencia con que las lave.

Con toda esta información, ¿Cada cuánto debes lavarla?

La frecuencia para lavar las sábanas va a depender de algunos factores, como por ejemplo si duermes desnudo, solo, si te duchas antes de dormir, si estás enfermo, si comes en la cama. En fin, va a depender del uso que le des y el tiempo que estés en ella.

Sin embargo, lo recomendable es cambiar las sábanas una vez por semana para evitar la acumulación de bacterias y la aparición de ácaros ya que su presencia puede provocar alergias. Al momento de lavar la lencería, debes hacerlo con agua caliente a 60 grados para matar todos los bichos. Usar un detergente suave las mantendrá limpias y frescas.

Edredones y almohadas, los pesos pesados de los microbios

Sabías que cuando usas una almohada o edredón por dos años sin lavarlos, un tercio de su peso es de piel muerta y heces de ácaros. ¿Repugnante? Lo peor, es que algunas estimaciones aseguran que casi la mitad de los humanos, 45% para ser exactos, nunca ha lavado estas prendas.

Según Johnson Cleaners, proveedor de servicios de limpieza en seco en el Reino Unido: «Los edredones pueden albergar ácaros del polvo vivos y muertos, escamas de la piel y hongos, que pueden conducir a alergias como la rinitis y las infecciones como la conjuntivitis».

Generalmente, los edredones soportan la grasa y sudor del cuerpo a pesar de que los utilizamos a diario. Por lo que podemos lavarlos con menos frecuencia, a menos que se ponga mohoso o adquiera un olor desagradable.

En caso de que el edredón tenga una cubierta, protegerá la parte interior de la suciedad, lo que significa que podrá lavarlo una o dos veces al año si no se ha derramado algo sobre él. Eso sí, la cubierta debe lavarse una vez por semana. Si con frecuencia se acuesta sobre el edredón sin protector alguno, debe hacerlo, al menos, una vez al mes.

Como ya se dijo, los edredones deben lavarse al menos dos veces al año y se reemplazan cada cinco años. Si tiene un relleno sintético, lávelo a 60 ° C para eliminar los ácaros del polvo. Si es de plumas, necesita una limpieza en seco profesional dos veces al año.

Las almohadas, igual que las otras lencerías, es un reservorio de microbios que está acechando constantemente tu rostro, ocasionando acné, alergias y otras patologías.  Su cuidado e higiene debe ser constante. Para alargar la vida de una almohada, lo más recomendable es adquirir un protector, y para evitar babearla, nunca te acuestes sobre ella si no tiene funda.

Si tu almohada está hecha de plumas o materiales sintéticos, debes lavarla dos veces al año. Sin embargo, es fundamental seguir las instrucciones de lavado, porque quizá debas hacerlo en una lavandería o tintorería. Una vez lavada, espera a que esté completamente seca antes de colocarla de nuevo en tu cama.

Las almohadas se reemplazan cada dos o tres años.

Las toallas de baño, absorbentes de células muertas

A ver, ¿Con qué frecuencia cambias y lavas las toallas?  Por lo general, algunas personas desean lavarlas tras haberla usado tres veces, seis veces. En fin, lo importante es que se piensa en cantidad de uso y no en cantidad de días.

Un factor importante es qué tan húmedo o seco es tu hogar. Recuerda que la humedad es perfecta para las bacterias. Y si las toallas se encuentran en un lugar húmedo deben lavarse con más frecuencia.

Además, las toallas de baño absorben las células muertas de la piel y las bacterias naturales de nuestro cuerpo, lo que significa que las condiciones cálidas y húmedas hacen que esta bacteria prospere. Por otra parte, debes saber que compartir toallas puede propagar bacterias y virus como el Staphylococcus aureus, causante de las infecciones en la piel, el herpes labial y el pie de atleta.

Aunque están elaboradas para un uso constante, las toallas de baño pueden comenzar a oler después de algunas duchas, especialmente si no se ventilan adecuadamente.

Es importante destacar, que las toallas también tienen un período de vida y deben ser cambiadas no solo cuando tengan rasgaduras o manchas, sino cuando han retenido olor a humedad o cuando simplemente ya no te sientas cómodo al usarla.

Las toallas deben lavarse con las sábanas después de cada tres o cuatro usos según el microbiólogo Philip Tierno. A una temperatura alta, 60C o más, con un producto antibacteriano.

¡Cuidado con las infecciones vaginales! ¿Cada cuánto tiempo lavas tu ropa interior?

La ropa interior es la prenda más delicada de toda tu lencería y guardarropa, y necesita muchos cuidados durante el proceso de lavado. Al lavarla, no debes colocarla con otra ropa y mucho menos usar cualquier detergente. Lo mejor, es usar jabón neutro y antibacterial.  No sólo porque puedes dañar los tejidos, sino porque corres el riesgo de tener una infección vaginal.

Según una encuesta de Kelkoo, más de una cuarta parte de los hombres y el siete por ciento de las mujeres llevan ropa interior durante dos días antes de lavarlos. Sin embargo, los pantalones usados ​​contienen microbios que pueden causar infecciones del tracto urinario, neumonía e infecciones de la sangre, así como E-coli y aftas.

Dependiendo del material, la ropa interior favorece la acumulación de humedad en tus genitales, creando el ambiente perfecto para que crezcan y se multipliquen hongos y levaduras.

La frecuencia con la que debes lavar la lencería es después de cada uso, según la Dra. Lisa Ackerley, profesora visitante de Salud Ambiental de la Universidad de Salford.

Con la lavadora, la temperatura del agua deber de 30 a 40ºC usando un detergente con un producto blanqueador con oxígeno activado, recomienda Sally Bloomfield, Consultora en Prevención de Enfermedades Infecciosas y de Higiene. Si estás enfermo, en 60C. Sino, agrega un producto antibacteriano.

Además, es recomendable cambiar la ropa interior cada año.

Pijama, la vía por donde transitan los microorganismos

lavar-ropa-de-cama

Cuando llegas a casa, cansado de una larga jornada laboral, no tienes que preocuparte por tu aspecto, y que mejor que ponerte cómodo con el pijama. Esta lencería es el distintivo por excelencia del descuido doméstico.

“De nuestra piel se desprenden muchas células todo el tiempo (…) Todos tenemos microorganismos en nuestra piel y en nuestros intestinos que no suelen ser perjudiciales, pero si llegan a ciertas partes de nuestro cuerpo pueden causarnos problemas” afirma Bloomfield.

De allí, que el continuo uso del pijama hace que se convierta en la vía perfecta para el desplazamiento de estos microorganismos y la amenaza puede ser menos superficial de lo que aparenta: “Muchos portamos la bacteria del estafilococo, que puede generar infecciones si penetra en cortes y heridas. Todos tenemos también la bacteria del E.Coli en nuestros intestinos”.

La frecuencia de lavado del pijama es de cada 15 días los hombres, y cada 17 días la mujer. ¿Imaginas esta fauna en tu pijama? ¿Que tanto daño colateral te puede causar? Bien. Entre otros, problemas de piel, infecciones y cistitis. Lo más preocupante es que uno de estos microorganismos, el SARM, una cepa del estafilococo particularmente peligrosa es difícil de tratar ya que es resistente a la penicilina y la meticilina.

Dicho esto, ¿Con qué frecuencia lavarás tu pijama?

Ten en cuenta que el pijama debe lavarse cada dos días, o al menos una vez a la semana y debe tener la misma forma de lavado que la ropa interior.