14 Consejos De Meditación Para Principiantes Que Mejoran Tu Estilo de Vida

Muchos asocian la meditación con un estado de control mental tan poderoso que no se atreven a intentarlo.

Sin embargo, estar en un estado de paz como el que brinda la meditación es tan fácil que cualquiera puede hacerlo.

Con un par de simples trucos, puedes adentrarte en el mundo de la relajación sin ningún inconveniente y convertirlo en un hábito en tu vida que te traerá enormes beneficios.

¿Por qué meditar?

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¿A quién no le gustaría aliviar el estrés y sanar su cuerpo sin tener que recurrir a costosos tratamientos y sin tomar una sola píldora? Suena a magia pero es tan sencillo y económico como cerrar los ojos.

Reducir la ansiedad que genera la vida moderna es una de las metas que conlleva a una excelente salud mental y ésta es la principal razón por la que la mayoría de las personas acuden a la meditación.

Una vez que meditar se convierte en un hábito, será una fuente infinita de paz y tranquilidad y ése es su mayor atractivo.

Otra de las razones principales que atrae seguidores es que la meditación crea cambios positivos y reales en la vida de quienes la practican con regularidad.

Beneficios de la meditación

Los cambios a nivel físico y mental que descubren los principiantes no se hacen esperar. Sin embargo, la lista incluye algo más que un estado de relajación, como por ejemplo:

Reduce el dolor

Los opioides son sustancias químicas que el cerebro produce naturalmente para reducir el dolor. Nuestro cuerpo tiene la capacidad de curarse sin necesidad de agentes externos y eso está científicamente comprobado.

Sin embargo, estos químicos traen consigo una serie de efectos secundarios que la meditación anula.

Disminuye la presión arterial

La presión arterial alta es una de las causas de muerte más comunes en los últimos tiempos. Cada día más personas dependen de medicación para mantener controlados los niveles.

La meditación contribuye a disminuir los ataques cardíacos y derrames cerebrales, a la vez que disminuyen los niveles de presión arterial.

Alivia la depresión

La meditación alivia la depresión y la ansiedad, eso es un hecho irrefutable.

La medicina moderna no ha podido conseguir otro método que iguale o supere los beneficios que en este sentido ofrece la meditación con un método tan simple como aprender a controlar la respiración en un lugar tranquilo.

Ayuda a dejar los malos hábitos

Muchos son los que a diario acuden a consultas psicológicas para alejarse de los malos hábitos. La buena noticia es que meditar ha demostrado que es una herramienta eficiente para dejar de fumar.

Se ha demostrado que quienes han intentado la meditación como único método para dejar de fumar lo han alcanzado en un 90 por ciento y con muy pocas probabilidades de recaer.

Mejora tu vida espiritual

La práctica de yoga y pilates se han hecho famosas por contribuir en la salud mental de las personas pero la meditación lleva la delantera.

Incluso si no eres una persona religiosa, meditar te ayudará a encontrarte con un lado espiritual que te favorecerá a la hora de enfrentarse a los retos de la vida diaria.

Al mejorar tu vida espiritual, inmediatamente mejorará tu calidad de vida.

Consejos para empezar a meditar

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Para comenzar este excelente hábito, necesitas una alfombra de yoga. También existen cojines de yoga o cojines de meditación para cuidar la postura pero al final de cuentas lo más importante es la disposición.

Ya que conoces de qué se trata y los beneficios, ¿estás listo para comenzar a meditar?

1. Pequeños comienzos

Todo hábito empieza con la aplicación de pequeños pasos. Para los expertos en meditación, pasar largas horas meditando es cosa fácil pero si eres principiante, con 5 minutos es suficiente.

Luego de 7 días, puedes ir agregando 5 minutos más y así sucesivamente.

Recuerda que la cantidad de tiempo va a ir en aumento dependiendo del compromiso que adquieras con el hábito. Poco a poco se irá haciendo más fácil y cómodo.

2. Es muy fácil

Sácate la idea de la cabeza de que es difícil meditar. No necesitas ser un  monje tibetano para poder hacerlo.

Hay muchos tipos de meditación y puedes lograr que una de ellas se adapte a ti. Es tan fácil que hasta lo puedes hacer en el baño o en el asiento del carro, mientras paseas o estás en la oficina. No necesitas un lugar, equipo o indumentaria especial.

Comienza sentándote en una silla, sofá o hasta en tu cama con las piernas cruzadas. Más adelante irás perfeccionando el estilo. Lo importante es comenzar.

3. Atrapa un método

Si ya conseguiste un estilo que te guste y se adapte a ti, amárrate a él. En lugar de intentar un tipo de meditación diferente todos los días, consigue uno con el que te sientas cómodo y desarróllalo.

4. Sé amable contigo mismo

La meditación es un momento para estar contigo mismo, para disfrutar, para relajarte. Sé amable contigo mientras estés meditando. Es algo así como un  momento para consentirte.

5. Ten un poco de paciencia

La presión por ser perfectos nos invade constantemente, pero al momento de meditar debes evitar a toda costa este mal hábito.

Permítete ser tú mismo, disfrutar de tu cuerpo, sentir tu respiración. Aplica la paciencia y la compasión hacia ti.

6. Olvídate de los juicios

Al principio, notarás que tu mente comenzará a divagar, tenderás a distraerte y será difícil concentrarte. Eso es totalmente normal.  No te juzgues por no poder dominar la técnica inmediatamente.

Por lo general, solemos ser más duros con nosotros mismos que con los demás.  Cuando surjan esos sentimientos, trata de ser más amoroso contigo y con todos los pensamientos que se desaten al meditar.

7. Convierte la meditación en parte de tu rutina

La mejor manera de integrar un hábito a tu vida es practicarlo a diario y si es a primera hora de la mañana, mucho mejor.

No es lo mismo iniciar el día relajado que tratar de relajarte después de una larga jornada estresante. Seguramente te costará mucho más conseguir la paz si lo intentas al final.

Para integrarla un poco más fácil, un japa mala te puede ayudar. Con ella puedes llevar la cuenta del número de veces que repites un mantra. Esta suerte de collar consta de 108 cuentas, generalmente de madera. Es muy usada en el hinduismo, budismo y sijismo.

También puedes programar una alarma en tu móvil a manera de recordatorio o tal vez colocar una nota en la nevera para que no se te olvide.

8. Utiliza meditaciones guiadas

Para los principiantes, las meditaciones guiadas son la fórmula perfecta para alcanzar el éxito.

Por lo general, son pistas de audio que te indican qué, cómo y cuándo aplicar las técnicas de relajación, la mayoría de las veces bajo un fondo musical relajante.

9. Encuentra un compañero

Un amigo que disfrute contigo tu afición puede ser el mejor motor para que no lo abandones.

Compartir experiencias y avances, practicar juntos y celebrar los logros, son parte de los beneficios de tener un compañero.

10. Únete a una comunidad

Si tener un compañero es bueno, imagina tener muchos.

Unirte a una comunidad que comparta tu afición por ese nuevo hábito, reduce las posibilidades de que lo abandones y te induce a seguir avanzando.

Un grupo no solo te ayudará a crear nuevos amigos, sino también te sentirás más motivado.

Es importante aclarar que la comunidad no solo puede ser presencial. En línea puedes encontrar grupos de apoyo donde hacer preguntas y compartir experiencias.

11. Cuenta tus respiraciones

Las posiciones del cuerpo que adoptes te ayudarán a controlar la respiración. Sin embargo, no solo debes aprender a dominarla sino también a contarla.

Para ello, presta atención a la manera como fluye el aire a través de tu cuerpo. Sigue la respiración desde que entra y llega a los pulmones. Cuenta “uno” cuando entra y “dos” cuando sale.

Repite este conteo hasta llegar hasta 10 y comienza de nuevo.

12. Conoce tu cuerpo

Una vez que hayas conseguido dominar la respiración, sigue hacia el resto del cuerpo; una parte a la vez.

Comienza por los pies. Concéntrate en cómo se sienten, mueve los dedos y siéntelos. Así sucesivamente vas haciendo con el resto de tu cuerpo hasta llegar a la cabeza.

13. Observa la luz, el sonido y la energía

Después de controlar la respiración y haber escaneado tu cuerpo al menos por 7 días, pasamos a los elementos externos: la luz, el sonido y la energía.

Una técnica fácil es concentrarte en la luz que hay en la habitación. Luego pasa a los sonidos y ya por último, concéntrate en la energía.

14. Sonríe cuando hayas terminado

Celebra tus logros. Cuando hayas terminado tu tiempo de meditación, sonríe, felicítate por haber pasado tiempo contigo mismo, por haber logrado conocerte un poco más y por haber avanzado.

Recuerda que meditar no es fácil pero tampoco es imposible. Los beneficios merecen la pena.