10 Tips Que No Conocías Para Dejar de Morderte Esas Uñas Asquerosas

Aunque no lo parezca, las uñas son más que algo decorativo. Formadas por células muertas endurecidas que contienen queratina, protegen la piel sensible que tienen bajo ellas. Gracias a su anatomía, se convierten en un indicador de la presencia de enfermedades sistémicas.
A la acción de morderte las uñas se le llama onicofagia, enfermedad de carácter psicológico que puede afectar tu salud, puesto que las uñas contienen bacterias que al entrar en contacto con la boca pueden producir enfermedades.

¿Te muerdes las uñas todo el día? Estas pueden ser las razones

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Durante años se ha hablado sobre los motivos que llevan a una persona morderse las uñas. Muchos lo consideran el hábito más común para aliviar el estrés, la ansiedad o nerviosismo.
La acción de morderse las uñas por lo general inicia a partir de los 4 años, y continua hasta la edad adulta. De hecho, investigadores del tema estiman que alrededor de un tercio de los adultos lo hacen, y consideran que puede ser un signo de perfeccionismo.
Además, observaron que este comportamiento repetitivo de los individuos participantes, se desencadena por impaciencia, aburrimiento, frustración, insatisfacción, depresión, entre otros síntomas de carácter emocional. Pero lo que más llamó la atención del estudio, fue la falta de voluntad para relajarse.
El Dr. Kieron O’Connor, autor principal del estudio, afirmó: «Creemos que las personas con estos comportamientos repetitivos pueden ser perfeccionistas, lo que significa que no pueden relajarse y realizar tareas a un ritmo normal. Por lo tanto, son propensos a la frustración, la impaciencia y la insatisfacción cuando no alcanzan sus objetivos». Esto es una evidencia más de que el perfeccionismo puede provocar el acto de morderse las uñas.
Ciertamente, es muy difícil desarraigarse de los hábitos. Sean cuales sean los motivos que te llevan a morderte las uñas, hay algunos métodos que pueden ayudarte a dejar de hacerlo.

¿Qué pasa si no dejas de hacerlo?


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Si bien es cierto que no causará un daño permanente, comerse las uñas tiene sus riesgos. Todos saben que las manos son un criadero de bacterias y las uñas su escondite perfecto. Cuando los dedos entran en contacto con la boca, corres el riesgo de enfermarte.
Además, puedes causar dolor o infección alrededor de las uñas, hacer que tus uñas crezcan de manera extraña. Si dañas el tejido alrededor de las uñas, pueden dejar de crecer como deberían. Esto te da uñas de aspecto anormal.

¿Qué hago para dejar de morderme las uñas?

Cuando el dolor causado por las lesiones hechas de tanto comer tus uñas, o cuando tienes una cita importante te recuerdan que la apariencia de tus manos no es la más estética, te preguntas: “¿Cómo dejo de morder mis uñas?”.
Dejar este comportamiento repetitivo puede que no sea fácil, pero tampoco es imposible. Lo primero que debes considerar antes de dejar de morderte las uñas es identificar y hacer un registro del momento cuando sucede.
¿Estrés? ¿Ansiedad? ¿Nervios? ¿Frustración? Estos, son desencadenantes que te llevan a hacerlo. Una vez identificada la causa puedes encontrar las soluciones. Hay muchas formas para dejar de comer tus uñas, hoy te mostramos las 10 mejores.

#1 ¡Comprométete!

Si realmente quieres cambiar o mejorar algo en tu vida, es fundamental que te comprometas. Es como hacerte una promesa a ti mismo. Parar esta acción involuntaria, quizá es más difícil de lo que piensas, a pesar de que suena engañosamente fácil. Recuerda que todo depende de tu fuerza de voluntad.
Para ayudarte, grítalo al mundo, a tus familiares, amigos, pareja. Escríbelo y deja notas sobre este compromiso en todos los lugares que frecuentas, pero sobre todo mantenlo en silencio en tu alma. Haz lo que quieras para que recuerdes esa promesa que te hiciste.

#2 ¡Fuera tentación! Cortas y arregladas es mejor

No dejes que crezcan, mantenerlas cortas evitará que intentes comerlas. Si no hay nada que morder, para qué llevar los dedos a la boca. Eso sí, no olvides tu rutina de mantenimiento. Con una buena manicura, tus uñas se verán y sentirán mejor. Y si a este proceso agregas un sabor amargo, mucho mejor. Si, tal como leíste, “sabor amargo”.
Una de las cosas más recomendada por dermatólogos y hasta por quienes han sufrido de este comportamiento repetitivo, es aplicar un esmalte de uñas de sabor amargo, si bien suena extraño, el horrible sabor puede ayudarte a dejar este hábito.

#3 La joyería es una opción

¿Joyería? Si. Aunque parezca descabellado, el uso de joyería puede ayudar. La compañía Ark hace un collar de silicona llamado Saber Tooth, diseñado para que cualquier persona (de 5 años o más) lo pueda masticar. Y así, en lugar de comer de tus uñas puedes reemplazarlas con el collar.
Los hay de diferentes colores y dureza, puedes elegir en una escala de suave a extra-extra resistente. Este tipo de accesorio puede funcionar mejor si conoces la mordedura de tus uñas.

#4 Un dedo a la vez

Si eres de los que tiene como premisa: “o todo o nada”, es bueno que sepas que la Academia Estadounidense de Dermatología sugiere detener el hábito enfocándote en un solo clavo a la vez. Es decir, puedes comenzar con tus pulgares o el que desees. Una vez que hayas dejado de morder la uña del dedo que escogiste para comenzar, continua con otro. Este proceso debe durar una semana por cada dedo.

#5 Relájate

Para romper con los hábitos es necesario considerar algunos aspectos en el trayecto. ¿Recuerdas los desencadenantes? El estrés, la ansiedad, el miedo, la frustración. ¿Sí? Debes que luchar con eso para evitar que otro mal hábito reemplace al que quieres eliminar.
Lo más importante es que no permitas que estos desencadenantes te controlen y aprendas a relajarte. Estar en un ambiente tranquilo te ayudará a dejar de morderte las uñas y evitar que adquieras otros hábitos que te afecten.

#6 Un buen hábito Vs. un mal hábito

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Una buena técnica para dejar de morderte las uñas es sustituir tu mal hábito por uno bueno. Cuando sientas que quieres morder tus uñas, identifica el desencadenante, relájate e intenta hacer algo que te guste o juega con una pelota antiestrés. Esto ayudará a mantener tus manos ocupadas y lejos de tu boca.
 

#7 Jugar a la repulsión

Jugar a la repulsión es una buena estrategia. Si conoces exactamente lo que está debajo de tus uñas quizás no querrás llevar tus dedos a la boca nunca más. No está demás que te pasees por toda la información referida a esto.
Para adelantarte un poco el trabajo, entre los gérmenes que viven en tus uñas están los estafilococos, estreptococos y el hongo fúngico.
 

#8 Imagina las uñas de tus sueños

Visualizar unas uñas estéticamente bellas es un buen aliciente. Colocar fotos de las manos que deseas tener por doquier, servirá como un recordatorio visual de cómo serán si paras el mal hábito de comer tus uñas.

#9 ¡Prémiate!

Cuando hagas algo bien para evitar morderte las uñas, celebra el triunfo y recompensa el logro con algo que realmente te guste.
 

#10 Paciencia

Romper un hábito no es fácil y lleva su tiempo. De hecho, quizás ya has escuchado cómo detener este tipo de conductas repetitivas puede durar hasta 21 días. La paciencia es la clave del éxito en este proceso de cambios.
Esta figura fue popularizada en un libro escri
 
to por Maxwell Maltz en 1960 titulado «The New Psycho Cybernetics». Un estudio de 2009 reveló que el tiempo que lleva romper un hábito en realidad no es tan claro o lineal con su progresión.

Secuelas a largo plazo

Te habrán pasado un sinfín de ideas sobre los efectos de morderte las uñas por tanto tiempo. No te preocupes más por ello, ocúpate. Si bien es cierto que las consecuencias no son nefastas, es antihigiénico y produce enfermedades e infecciones en los dedos. Además, estéticamente son inaceptables.

Ir al médico, una solución científica

Si sientes que los consejos dados no lograron desarraigar el hábito de morderte las uñas, puede que tengas un problema psicológico o emocional más serio. ¡No te alarmes! Lo recomendable es tomar una cita con tu médico para que analice tu situación y decida si es necesario referirte a un terapeuta.
Ahora, si tienes alguna infección en los dedos, contactar a un dermatólogo no debe esperar, para que te diagnostique y trate la lesión.

 ¿Lograste las uñas de tus sueños? ¡Cuídalas!

Para mantener tus uñas sanas y se vean geniales después de dejar el hábito, debes cuidarlas. Para ello, es necesario:
Mantener tus uñas limpias y secas, para evitar que se formen bacterias y provoquen infecciones.
Usar guantes de goma forrados con algodón para la limpieza del hogar.
Recortar tus uñas.
Usar una loción hidratante para manos y uñas.
Hidratar tus manos y uñas con loción.
Fortalecer tus uñas con un buen endurecedor.
No usar demasiados esmaltes y removedores. Busque removedores sin acetona.
Pedir a su médico sugerencias de suplementos vitamínicos que fortalezcan sus uñas, si son débiles o quebradizas.