12 Formas Más Sencillas De Aliviar El Estrés y Alejarlo Para Siempre De Tu Vida

Problemas estomacales, ansiedad, irritabilidad y cansancio extremo son algunos de los síntomas que se asocian con el estrés, enfermedad que afecta no solo física sino psicológicamente a gran parte de la población mundial.

A pesar de haber sido descubierta en 1950, solo recientemente ha sido calificada como una pandemia, pero no te preocupes, siempre hay uno que otro dato que te puede ayudar a no ser otra víctima más.




#1 Escucha música

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La música es una de las herramientas más efectivas para combatir el estrés. Si alguna situación te abruma, toma un descanso, colócate un buen par de audífonos y relájate.

Estudios demuestran que reproducir música suave tiene un efecto positivo en el cerebro y por consiguiente en el cuerpo, disminuyendo la presión arterial y los índices de Cortisol -considerada la hormona del estrés-.

Las resonancias de la naturaleza son las preferidas por un gran público –el agua de lluvia al caer lleva la batuta pero también puedes descargar sonidos del océano, un arroyo burbujeante o el canto de los pájaros-, al igual que los conocidos como sonidos blancos que sirven tanto para meditar como para relajarse.

Reproduce tu playlist preferido, cierra los ojos y deja los problemas a un lado, al menos mientras dure la canción. Tu cerebro y tu cuerpo lo agradecerán.

 

#2 Confía en un amigo

Un amigo es alguien con quien puedes contar incondicionalmente y cuando estás estresado, es una verdadera bendición. Llamar a un aliado y contarle los males que te aquejan, puede hacer que te relajes y hasta que consigas alguna solución más rápido.

Tener cerca a los seres queridos es muy importante pues hace que tu cerebro se sienta cómodo.

Hecha una mano de las redes sociales. Comparte lo que estás pasando. Puedes obtener una nueva perspectiva de la situación que te estresa gracias a la conexión que te brindan las otras personas.

 

#3 Háblate de ello

Si llamar a un amigo no es posible, pues nada mejor que darse uno mismo la palmadita en la espalda. Así como lo lees, no temas parecer loco.

Habla contigo mismo, trata de calmarte y a través de frases motivadoras, reconocer que todo estará bien.

 

#4 Eres lo que comes

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Una dieta saludable es clave para mantener los niveles hormonales normales. Muchas veces las hormonas son las culpables del desequilibrio psicológico que hace que caigamos en situaciones estresantes sin darnos cuenta.

Por otra parte, cuando estamos estresados nos olvidamos de comer bien, no respetamos los horarios de comida, nos saturamos de azúcares y hasta desaparece el apetito.

Cuando te sientas abrumado, considera consumir productos del mar, ya que son ricos en Omega 3. Lo mismo sucede con las frutas de colores vivos y los frutos secos.

Las proteínas también son una alternativa, ya que por la cantidad de aminoácidos que contienen te harán sentir saciado por más tiempo,lo que evitará que intentes revisar la nevera o asaltar la despensa a cada instante.

 

#5 La risa es la mejor medicina

Definitivamente, reír hace que te sientas feliz. Es un hecho científicamente comprobado y debemos darle las gracias a las hormonas por participar en el proceso. La endorfina, serotonina, dopamina y oxitocina, conforman el grupo de químicos naturales que hacen que sintamos felicidad.

Además, no solo mejoran el estado de ánimo como beneficio psicológico sino que también disminuyen los niveles de las hormonas cortisol y adrenalina que causan el estrés.

De igual forma, los efectos sobre nuestra salud física no se hacen esperar. Las carcajadas disminuyen el insomnio, previenen infartos, tienen un efecto tonificante, antiarrugas y hasta sirven como analgésico.

Relájate sintonizando tu comedia favorita, leyendo cómics o conversando con alguien que te haga sonreír.

 

#6 Bebe un poco de té

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La cafeína causa efectos estimulantes en nuestro organismo, es por ello que el aumento de la presión arterial es uno de sus efectos secundarios. También suele emplearse para el alivio a corto plazo de la fatiga o de la somnolencia.

En lugar de café o las populares bebidas energéticas, prueba tomando una taza de té verde. Tiene menos de la mitad de la cafeína del café y contiene antioxidantes saludables, como la teanina, un aminoácido que tiene un efecto calmante sobre el sistema nervioso.

Puedes consumirlo ya sea frío o caliente. Atrévete a acompañarlo con un poco de limón, no te arrepentirás.

 

#7 A cuidar la mente

Hasta ahora, los consejos han estado orientados a brindar un consuelo inmediato. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida te garantizarán alivios a largo plazo.

Como todos sabemos, la salud mental es una de las más afectadas cuando estamos bajo situaciones de estrés por lo que controlar este factor es mucho más importante que cualquier otro. Afortunadamente, existen técnicas de meditación y yoga que se han hecho muy populares en los últimos tiempos.

Para ello no es necesario tener un equipo especial ni tampoco grandes inversiones de dinero. Si te sientes abrumado, anímate y únete a una clase, los resultados no se harán esperar.

 

#8 Muévete un poco

No es obligatorio darse una matada para alejar el estrés ni estar metido día y noche en un gimnasio. Con solo una caminata corta por la cuadra, subir y bajar las escaleras o hacer algunos ejercicios de estiramiento puedes obtener alivio instantáneo ante una situación estresante.

Hacer que la sangre se mueva libera endorfinas y puede mejorar tu estado de ánimo casi repentinamente. Adicionalmente a esto, la exposición a la luz natural puede aumentar los niveles de la serotonina. Así que ponte tus zapatillas deportivas y sal a darle la pelea al estrés.

 

#9 A la camita

Si tienes problemas para conciliar el sueño, es muy probable que sea por la cantidad de estrés que estás soportando. La falta de sueño también contribuye a elevar los niveles de estrés así que una cosa está relacionada con la otra.

Ante esta situación, debes eliminar cualquier agente distractor del sueño que pueda alterar tu cerebro antes de ir a la cama.

Puedes empezar por apagar el televisor, atenuar las luces o tomar un baño con agua caliente. Cualquier estrategia es válida. Toma en cuenta que un buen descanso es el principal enemigo del estrés, así que ¡A darle la batalla!

 

#10 Respira profundo

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Respirar profundamente ayuda a que te relajes y si lo logras, te despides del estrés. Es una ecuación muy fácil pero que no todas las personas aplican.

Esto se debe a que cuando respiras profundamente, el cuerpo envía un mensaje a tu cerebro para calmarte y relajarte. Luego, el cerebro envía este mensaje al cuerpo. Aquellos factores que ocurren cuando está estresado, como un aumento de la frecuencia cardíaca, respiración acelerada y una presión arterial alta, disminuyen a medida que inhalas y exhalas.

Esta es una técnica fácil que sólo te tomará de tres a cinco minutos hacer:

1 Siéntate en una silla con los pies apoyados en el piso y las manos sobre las rodillas.

2 Inhala por la nariz y exhala lenta y profundamente por la boca, concentrándote en los pulmones a medida que sientes que  se expanden completamente en el pecho.

3 Durante el proceso, trata de bloquear cualquier sonido o distracción de tu alrededor y concéntrate.

4 Repite cuantas veces sea necesario.

Las técnicas de meditación también sirven como herramienta anclada a la respiración.Investigaciones sugieren que meditar al menos 15 minutos diariamente, puede hacerte más resistente al estrés.

Puedes apoyarte con un difusor de aceites esenciales para aromaterapia. Los mejores son los de aromas a lavanda, mejorana, cedro, mandarina, y salvia.

 

#11 Dato adicional

El estilo de vida de las urbes modernas ha hecho que el estrés sea parte de la cotidianidad. De hecho, sus síntomas son tan variados que es muy fácil que se confunda con cualquier otra enfermedad, por ello, no debes ignorarlo. Demasiado estrés puede causarte problemas médicos graves.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el estrés es manejable. Con un poco de paciencia y algunas estrategias, puedes reducir los niveles, ya sea estrés familiar o estrés en el lugar de trabajo.

 

#12 Sé agradecido

Por último pero no menos importante: practica el arte del agradecimiento.

Nuestra mente está continuamente bombardeada por información y el cerebro tiene que filtrar todo lo que recibe.

El problema radica en que, como regla general, nuestra mente tiende a ver lo que está mal y a contar las carencias –en busca del peligro para asegurar la supervivencia- en lugar de las bendiciones. Esto hace que el estrés se dispare en nuestro organismo.

Sin embargo, si nos dejamos llevar por estos pensamientos negativos, pueden comenzar a dominar nuestra mente y a afectar a nuestras expectativas. Así que céntrate en todo lo positivo que te haya pasado, enumera todas las cosas malas que no te suceden y presta atención a las buenas que sí te ocurren.

Es fundamental reeducarnos para aprender a pensar en positivo y ver todo lo bueno que vivimos cada día.