18 Formas Para Mejorar Tu Aliento Bocal

El mal aliento, también conocido como halitosis, es un desagradable problema público que puede afectar tu vida cotidiana al punto de dañar relaciones laborales, interpersonales e incluso generar severos problemas de autoestima.

Aunque no lo parezca, afecta a la mayor parte de la población, sin distinción de sexo ni grupo etario, sin embargo algunos individuos se exponen a más factores de riesgo por desconocimiento de los mismos.

La buena noticia es, que en la mayoría de los casos puede solucionarse fácilmente siguiendo algunas recomendaciones, principalmente higiénico dietéticas, por que el presente artículo contiene 18 sencillas estrategias para mantener tu aliento siempre fresco.




1# Mantente hidratado: bebe abundante agua

El agua, además de garantizar que tu cuerpo se mantenga apropiadamente hidratado, cumple la función de lubricar los dientes y controlar el micro ambiente bacteriano que habita normalmente en la cavidad oral, preservando así el aliento fresco.

Lo ideal es beber mínimo 1 litro de agua al día, en los intervalos de tu preferencia, de esta manera la boca se mantiene húmeda y el efecto es más duradero.

Asimismo, debe evitarse el consumo de té, refrescos y bebidas deportivas con mucho colorante artificial, ya que éstas se caracterizan por contener ácido cítrico entre sus ingredientes, el cual reduce considerablemente la producción de saliva , provocando sequedad bucal y pérdida del esmalte, haciéndola vulnerable no solo al mal aliento sino también a caries.

Por lo tanto, cuando te encuentras en tu hogar no olvides ir a la cocina a servirte un vaso de agua, o si sales al trabajo toma un recipiente y lleva tu agua embotellada contigo. Éstas son medidas prácticas y sencillas que puedes poner en práctica día a día, hasta hacer del consumo de agua un hábito regular.

2# Cambia el café por los jugos verdes

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Tras leer el punto anterior, seguramente te preguntarás qué papel tiene el café en todo esto.

Típicamente, la mayoría de las personas bebe una taza de café en las mañanas antes de iniciar su jornada, sin embargo, el mismo contiene diversos compuestos ácidos que pueden fermentarse en tu boca y generar mal aliento.

Por lo tanto, para quienes necesitan alguna bebida matutina energizante y desean evadir este desagradable efecto, se recomienda beber té verde, una infusión herbal que además de contener muchos nutrientes, genera un medio alcalino en la cavidad oral, lo cual se traduce en un aliento fresco por más tiempo.

3# El cepillado dental no lo es todo

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A pesar de que el cepillado dental es una técnica aprendida desde la infancia hasta convertirse en un hábito cotidiano, resulta pertinente hacer énfasis en algunos detalles que comúnmente suelen pasarse por alto.

Es necesario cepillar los dietes todos los días, al despertar en las mañanas, luego de cada comida y en las noches antes de dormir, aplicando una buena pasta dental con flúor en caso de ser posible.

Por el contrario, realizar cepillados excesivos o muy bruscos puede ser contraproducente, ya que genera desgaste del esmalte dental e incluso lesión y sangrado en las encías.

Del mismo modo, es elemental el uso de hilo dental, ya que permite el acceso a los reducidos espacios entre los dientes , donde suelen depositarse restos de alimentos que las cerdas del cepillo dental no logra alcanzar.

De este modo, se evita que las bacterias que normalmente habitan en la cavidad oral utilicen los nutrientes de esos restos como fuente de energía, conduciendo a fermentación, pérdida del esmalte, desarrollo de pequeñas cavidades entre los dientes que evolucionarán a caries y simultáneamente producirán halitosis.

4# No olvides cepillar tu lengua

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La técnica de cepillado no solo comprende las piezas dentales, sino también la lengua. Es muy común que los individuos olviden cepillar su lengua, convirtiéndose esto en una de las principales causas de halitosis, ya que las bacterias suelen adherirse a las papilas gustativas que se encuentran en su superficie.

No obstante, para quienes sienten desagrado al usar el cepillo dental en esta labor, existen otras alternativas como los rapadores de lengua cuya ventaja consiste en generar mayor presión sobre la superficie de la misma, permitiendo remover más bacterias, restos de comida y compuestos azufrados producidos por la fermentación.

5# Prepara tu propio enjuague bucal casero

Otra efectiva forma de mantener una adecuada higiene implica el uso enjuague bucal luego de cada cepillado, el cual además de proveer sensación de frescura, añade una protección especial contra las bacterias.

U efecto se debe a que los enjuagues bucales contienen zinc, un suplemento mineral que detiene el desarrollo de bacterias y compuestos azufrados, evitando así el mal aliento.

Sin embargo, debes ser cuidadoso al momento de elegir cual utilizarás, puesto que algunos de estos productos solamente buscan generar un aliento mentolado, al igual que aquellos que contienen alcohol contribuyen a la sequedad oral, provocando mal aliento.

En todo caso, también puedes crear tu propio enjuague bucal casero. Para ello  debes mezclar una cucharada de bicarbonato de sodio, en un vaso de agua caliente y agregar una cucharadita de aceite de menta, para luego dejarlo enfriar a temperatura ambiente. En este caso, el bicarbonato de sodio funciona como anti microbiano, y el aceite de menta provee la sensación de frescura.

En resumen, enjuagar tu boca con alguno de estos productos es una parte importante de la higiene bucal, contribuyendo a la prevención tanto de caries como del mal aliento.

6# Lleva siempre contigo hojas de menta o perejil

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Si usar productos químicos no es lo tuyo, entonces puedes probar con hierbas refrescantes como el perejil o las hojas de menta.

En relación al perejil, su efecto se debe a que contiene clorofila, una molécula que impide la creación de compuestos azufrados en tu boca.

Por otro lado, la menta puede alcalinizar la cavidad oral, creando la sensación de frescura y evitando el mal aliento, mientras simultáneamente favorece la producción de saliva, lo cual a su vez refuerza el mismo efecto.

Tanto las hojas de menta y como el perejil funcionan bien por si solos, sin embargo se pueden obtener mayores resultados al combinarlos entre ellos. Para  llevarlas siempre contigo, te recomendamos guardar algunas en una bolsa hermética de sándwiches, y así masticarlas durante el día cuando lo necesites.

7# Los beneficios del Aloe Vera

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El Aloe Vera es una planta con efecto  anti microbiano que también suele funcionar como refrescante natural. Estudios anteriores han comprobado su utilidad para combatir el mal aliento, con la facilidad que puede ser preparada en forma rápida y sencilla en el hogar.

Simplemente necesitas comprar gel de Aloe Vera y mezclar 2 cucharaditas en un vaso con agua caliente, hasta dejarlo enfriar a temperatura ambiente quedando listo para usar.

8# La canela no es solo para preparar postres

Al igual que el Aloe Vera, se ha comprobado que la canela contribuye en la lucha contra el mal aliento, o más específicamente, contra las bacterias que lo producen. Aunado a otros beneficios como facilitar la digestión, y reforzar el sistema inmunológico.

9# Mastica chicle pero sin azúcar

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Los organismos bacterianos utilizan las azúcares como fuente principal de energía, por lo que un medio con restos de alimentos edulcorados representa el entorno ideal para que las mismas crezcan y se reproduzcan.

Es por ello, que generalmente se recomienda suspender el consumo de caramelos o gomas de mascar, exceptuando aquellas libres de azucares en sus ingredientes, sin embargo estas no resultan tan apetitosas al paladar.

Ahora bien, el efecto positivo de este tipo de gomas sin azúcar se debe a que el repetitivo movimiento de los músculos de la masticación, es interpretado por el cerebro como un momento de consumo de alimentos, lo que induce la síntesis involuntaria de saliva, humedeciendo la cavidad oral e impidiendo así la halitosis,

Del mismo modo, trata de optar por un chicle que tenga xilitol, otro anti microbiano natural que puede ayudarte a cumplir tu meta.

10# Mantén un atomizador bucal al alcance de tu bolsillo

Otra alternativa a este desagradable inconveniente consiste en usar atomizadores con alguna sustancia refrescante. Son pequeños y fáciles de llevar en el bolsillo o bolso de mano, permitiéndote tener una boca fresca todo el día, en un abrir y cerrar de ojos.

Usa preferiblemente un refrescante bucal sin azúcar y que contenga xilitol. Estos productos tienen diferentes presentaciones y sabores, entre ellas: eucalipto y menta, solo debes probarlos y elegir el de tu preferencia.

11# Usa brillo labial de sabores

Siendo realistas, el brillo labial no cambiará mucho el aroma de tu aliento, ni es la mitad de efectivo que un refrescante bucal. Sin embargo, usarlo puede ayudarte a enmascarar el mal aliento en situaciones de emergencia, como al estar besando a tu enamorado (a).

12# Conserva una dieta baja en carbohidratos procesados

El elevado consumo de carbohidratos conlleva a una alta producción de cuerpos cetónicos, los cuales ascienden desde el estómago hasta la cavidad oral, donde se fermentan creando un apestoso y repulsivo olor.

Debido a ello, lo más recomendable es reducir la ingesta de azúcares procesadas, aumentando proporcionalmente el consumo de carbohidratos naturales como la papa, la avena y el arroz integral. Al mismo tiempo, recuerda incluir proteínas y grasas mono saturadas en tu plan alimenticio.

13# Cebolla y ajo: ¿Cómo evitarlos?

Para nadie es una novedad que alimentos como la cebolla y el ajo producen mal aliento. En este caso, el acido contenido en cada uno se adhiere firmemente a las paredes de las vías digestivas, por lo tanto el cepillado bucal resulta insuficiente para eliminar su efecto.

Esto no quiere decir que debes eliminarnos de tu alimentación, solo evitar consumir grandes cantidades en aquellos días que tengas alguna reunión de trabajo importante o una salida romántica con tu pareja.

14# Comer vegetales también es importante

Los vegetales se distinguen por tener pH alcalino, contrarrestando los ácidos producidos por las bacterias de la boca.

Algunos de los más recomendados para obtener este efecto son: el brócoli, la remolacha, el apio, la zanahoria, el pepino, la berenjena, la lechuga, la calabaza, las espinacas, el rábano, el nabo sueco, las judías verdes, las coles de Bruselas, la alfalfa y la col rizada.

15# Consume pro bióticos y sorpréndete de sus efectos

Los pro bióticos ejercen un efecto potenciador sobre las enzimas digestivas favoreciendo la degradación y digestión rápida de los alimentos, al igual que la absorción de los nutrientes, evitando largos procesos de fermentación.

Asimismo, dichas enzimas digestivas pueden obtenerse habitualmente a partir de alimentos como: carne de buey y cerdo, frutas como piña (la cual contiene bromelaína y papaína, dos poderosas enzimas), por lo que algunos especialistas en gastroenterología recomiendan comer una rodaja de piña luego de una comida copiosa.

15# Aléjate del cigarrillo

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Al igual que su olor, la nicotina contenida en el cigarrillo deja un desagradable sabor el cual se traduce en halitosis. Del mismo modo, fumar produce sequedad bucal sin descartar el inminente daño de las células pulmonares y el sobre elevando riesgo a desarrollar cáncer en alguna porción de las vías aéreas.

No obstante, la prolongada exposición a nicotina produce lesión de las encías y coloración amarillenta en los dientes, otorgando un imagen corporal desaseada y reprochable que puede limitarte la oportunidad de obtener un buen puesto de trabajo o incluso ser respetado por quienes te rodean.

16# Cuida tus encías

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Algunas personas padecen de enfermedades peri odontales como gingivitis, la cual se caracteriza por inflamación en las encías y severo daño dental conduciendo a la instauración de caries y por lo tanto mal aliento.

17#  Reduce el estrés

El estrés puede afectar negativamente el sistema inmunológico y el equilibrio de la microbiota, generando alteraciones en el metabolismo bacteriano que conlleven a la halitosis.

Por lo tanto, enfocarse en tener una vida sana y feliz, además de mejorar la calidad de tus días, te ayudará a tener un aliento fresco y agradable.

18# Acude a un especialista de confianza

Si ya probaste con todo lo anteriormente mencionado y aún así sufres de halitosis crónica, debes pedir ayuda a un especialista.

La acumulación de restos de alimentos entre los dientes y las encías, conocida como cálculo dental o sarro, puede ser causa de mal aliento, por lo acudir a consulta con tu odontólogo de cabecera es la mejor opción.

En este caso, el dentista dispone de instrumentos como el flossers de agua que le permitirán hacer una minuciosa limpieza que dejará tus dientes como nuevos y solventará el problema.

Por otra parte, es pertinente mencionar que algunas patologías digestivas como los divertículos esofágicos y la gastritis, también son causas frecuentes de halitosis crónica, por lo que si éste es tu caso, se recomienda acudir a consulta médica con un especialista en el área.