Las 5 Mejores Bolsas Para Almacenamiento De Leche Materna A Prueba De Fugas

Manejar la bomba de leche fue un verdadero dolor de cabeza, así que una vez logré hacerme toda una experta, lo primero que pensé fue en que no quería pasa por algo tortuoso ahora que era momento de almacenarla ¿y sabéis qué? La clave fue encontrar la mejor bolsa para almacenamiento de leche materna.

Sin dudas que contar con un modelo de calidad hace que todo sea coser y cantar a la hora de recolectar la leche que habéis sacado. Ya había escuchado suficiente de bolsas a las que les aparecían fugas y con las que desperdiciaban mucha de la leche recolectada. Ni hablar de esas de cierre dudoso que hacen que la leche se dañe en un tris.

¿Cuál es la mejor bolsa para almacenamiento de leche materna?

Cuando se trata de cosas que tienen que ver con el consumo de vuestro bebé, es mejor que os aseguréis una y otra vez de comprar lo mejor, así que hacerse esta pregunta una y otra vez no sólo es válido sino necesario.

Las opciones varían entre unas y otras. Algunas opciones incluyen extractores o algún otro artefacto o accesorio que os pueda convenir a la hora de la recolección, pero sus precios serán más elevados.

También pueden variar incluyendo indicador de medida que os puede ayudar a llevar el control de la alimentación de vuestro bebé, otras pueden expandirse para mantenerse de pie y otras, por el contrario, se mantendrán chatas para poder ahorraros espacio.

Mucho de esto deberá ser de vuestra elección personal, pero la seguridad y la higiene son aspectos irreemplazables y de eso me he asegurado al preparar esta comparativa con los mejores modelos.

A continuación te presentamos las mejores bolsas para almacenamiento de leche materna:

1. Bolsa para almacenamiento de leche materna con extractor Philips Avent SCF603/25

2×1

Para aquellas madres a las que el rollo de saca leche manual no se les da muy bien, esta opción que no sólo incluye las bolsas sino un gran extractor que imita el ritmo de succión del bebé va muy bien. En el caso de las bolsas, son 25, sin BPA, fáciles de usar y aptas para el frigorífico o el congelador, todo de una marca líder del mercado.

2. Bolsa para almacenamiento de leche materna Lansinoh 40055

¡Con fondo expandible!

Pero si lo que estáis buscando son sólo las bolsas, este paquete de 50 unidades os vendrá excelente. Están diseñadas para congelar o guardar vuestra leche materna para que os dure por mayor tiempo, han sido fabricadas con polietileno, material apto y seguro para conservar alimentos. Todas tienen cierre higiénico, de seguridad, con doble cierre para evitar derrames. Incluyen una práctica pestaña para escribir fecha y hora.

3. Bolsa para almacenamiento de leche materna Medela

Alta seguridad

Si se trata de seguridad, estas 50 unidades vienen con doble pared y autocierre doble completamente hermético para conservar la leche de forma segura. Cada una de ellas se mantiene plana para ahorrar espacio y ofrece una capacidad de 180ml y zona para etiquetarlas con información de recolección. Algo muy guay que tienen es que incluyen una funda para meterlas organizadas y limpias y es fácil de transportar.

4. Bolsa para almacenamiento de leche materna Dr. Brown’s S4005

A prueba de fugas

Para mamás que usan bombas de pecho, estas bolsas son más que ideales porque han sido diseñadas para adaptarse a este aparato. Pero viene bien a todas madres en general que quieran conservar y refrigerar su leche, también funcionan para calentar luego. Las 25 son extragruesas y doble cierre, dos cosas que minimizan la aparición de fugas. Tienen indicadores de cantidad y espacio para anotar fecha.

5. Bolsa para almacenamiento de leche materna de Tommee Tippee Closer to Nature

Resistentes y muy cómodas de usar

Son 36 y están pre-esterilizadas, listas para la leche natural de vuestros senos. Están libres de BPA, por lo que tendréis la seguridad de que son confiables para bebés de meses de vida y para neonatos por igual. Gracias a su diseño plano, ahorraréis más espacio dentro de la nevera o del congelador. Cada una os ofrece un espacio de almacenaje de hasta 350ml.

mejor-bolsa-para-almacenamiento-de-leche-materna¿Qué factores debo considerar al elegir la mejor bolsa de almacenamiento de leche materna?

Toda madre sabe que la lactancia tiene un papel de suprema importancia en el desarrollo de su bebé, por eso todo lo relacionado a ello debe ser de calidad y con los materiales más seguros.

Higiene

Cuando se trata de prioridades, esta sí que debe ser de las primeras cuando vais a por una de estas bolsas. La razón más poderosa es el hecho de que la leche materna se descompondrá rápidamente y si a esto le sumamos un producto muy poco higiénico, el resultado será fatal. Así que la opción ideal en estos casos serán los productos preesterilizados porque obviamente son los que cuentan con los mejores niveles de higiene.

Tamaño

El tamaño adecuado será ese que os permita alimentar a vuestro bebé por un par de horas. Lo mejor es contar con modelos que tengan medidor para poder la cantidad necesaria, además eso os ayudará a medir la cantidad de leche materna que estáis produciendo.

Durabilidad

Si bien es cierto que lo mejor es ir a por un producto duradero como para que la inversión sea lo menos cotosa posible y para no perder tiempo y esfuerzo en busca de nuevos modelos en un corto plazo, también es cierto que debéis aseguraros de que ese tiempo en el que durará se mantendrá tan segura e higiénica como la primera vez. No podéis sacrificar esto por nada.

Sello

Aquí hablamos en todo momento de seguridad, que es algo de gran peso en este producto. Y es que es el sello es esa parte que no permitirá que vuestra leche se salga de la bolsa o se derrame de forma involuntaria. Hay varios tipos de sello, los hay de tapón, de rosca o doble cremallera.

Capacidad de la bomba

Las madres que estén usando esta bolsa sí que necesitaran comodidad y una forma de asegurarse de que sea un gran modelo es buscar que sea adecuada con la bomba que utilizaréis, es decir, con el extractor que succionará la leche de vuestras mamas. La compatibilidad entre ambos minimizará en gran medida el riesgo de derrames, al tiempo que os ayuda a disminuir la posibilidad de que la leche tenga contacto con bacterias o gérmenes dañinos, en vista de que la leche no tendría contacto con otro elemento que no sea vuestro seno y la bolsa.

Facilidad de uso

El punto anterior os facilitará el uso de este producto en gran medida y os ahorrará mucho tiempo. Algunas también incluyen la opción de levantarse y mantenerse paradas, lo que hará que podáis colocarlas en la nevera y que se mantengan sin derrames. Y no dudéis a por esos modelos con pico invertido porque os facilitarán la vida a la hora de verter la leche en un biberón u otro recipiente.

Precio

Si ya habéis echado un vistazo a las opciones veréis que varían en cuanto a tipos y, por supuesto, diseños, así sucede con los precios, la variedad es mucha. Sí es cierto que hay modelos costosos que cuentan con una gran variedad de funciones a su favor, pero no quiere decir que no podáis ir a por una opción asequible, que siga siendo de buena calidad, higiénica y con lo justo y lo necesario.

¿Por qué es mejor evitar las bolsas de almacenamiento de leche materna baratas?

Pensaréis que me he vuelto loca porque os acabo de decir que hay modelos asequibles muy buenos y eso sí que no es mentira, pero sí que es verdad que las baratijas no serán los más recomendado.

No podéis basaros en el precio y escogerlas sólo porque son demasiado baratas, es mejor que os cercioréis que cumplan con la calidad que necesitáis y que, además, satisfacen vuestras otras sus necesidades.

Pueden no ser tan confiables

¿Os imagináis una bolsa que se os rompa o se le abra una fuga en medio del bombeo? ¿O que se comience a derramar dentro de la nevera y se pierda toda esa leche que con esfuerzo habéis bombeado momentos antes? ¡Impensable!, ¿verdad? Nada puede ser peor para una madre que ver una fuga en una bolsa de almacenamiento de leche materna y a eso le podemos sumar el hecho de que bombear esa leche no es la idea de un gran momento para muchas madres.

Pueden no ser convenientes

Los modelos que verdaderamente valen la pena suelen tener un diseño que hace que sea fácil verter la leche dentro y fuera de estas bolsas sin derramar una gota. Y, claro, para que os aseguréis de obtener esto, normalmente, hay que pagar un poco más.

Pueden no ser seguras

La seguridad es importante y debéis confiar al 100 con vuestras bolsas. No podéis admitir ni un mínimo de error o de dudas respecto a su capacidad de resguardar vuestra leche de cualquier bacteria o agente de contaminación. Y, vamos, a menos de que seáis un limpiador compulsivo extremo, vuestro refrigerador puede ser un lugar desagradable. Sólo una bolsa bien segura y sellada os puede dar esa tranquilidad, pero también podéis agregar unos truquillos como agregarle la fecha a cada bolsa después de que la llenéis.

Ventajas y beneficios de estas bolsas

Os las resumiré en unas pocas, pero las ventajas que hay en usar este producto son muchas y variadas, pero podemos empezar con el hecho de que son generalmente menos costosas que los envases de plástico o botellas de vidrio y son menos voluminosos que éstos, por lo que ocupan menos espacio en vuestra heladera o nevera.

Al menos la mayoría de los usuarios estaremos de acuerdo en que, en general, son convenientes y fáciles de usar. Por otro lado, se trata de un producto desechable o poco reutilizable, por lo que gastaréis menos tiempo y esfuerzo limpiando. Y algo que parece no ser tan importante, pero que tiene su peso es que la leche se descongela más rápido ahí que en otros recipientes.

Truquillos para usar bolsas de almacenamiento de leche materna correctamente

Por lo general suelen traer sus instrucciones, pero unos truquillos generales nunca caen mal.

  • Escribid la fecha a vuestra bolsa: Es importante que lo hagáis con un bolígrafo o marcador resistente al agua y que sea antes de llenar la bolsa.
  • Retirad el sello esterilizador: Inmediatamente que lo hagáis, haced el siguiente paso de forma rápida para evitar que entre algo indeseado a la bolsa.
  • Colocad el extractor: Esto si vais a extraer la leche directamente del seno a la bolsa. Si ya la tenéis en otro recipiente, sólo debéis pasarla a la bolsa. Es importante no llenarla al máximo.
  • Empujad el aire restante del espacio vacío en la bolsa: Es importante que hagáis esto antes de sellar fírmeme y definitivamente la cremallera o de colocar el tapón.
  • Almacenadlo: Si lo hacéis en la nevera, es mejor que coloquéis la bolsa en posición vertical. Pero si es en el congelador, lo mejor es que coloquéis una toalla de papel y la acostéis para evitar que se adhiera a otros elementos.
  • Descongelad: Al sacarla del congelador, debéis ponerla en un recipiente con agua tibia o colocarla en una nevera antes de usar.
  • Usadla: Es importante que, antes de echar la leche materna descongelada en los biberones, os aseguréis que la bolsa esté en un ángulo fuerte para evitar el derrame.
  • Tiradlas: Después de usar, no se sugiere reutilizar.

Sobre el correcto almacenaje de la leche

Os recomiendo seguir estos pasos para que os aseguréis de almacenar y manipular de la manera más certeza posible la leche:

  • Importante lavarse las manos antes de manipular la leche.
  • La leche fresca y la previamente congelada no deben mezclarse.
  • Debéis identificarlas con hora y fecha.
  • La leche no es reutilizable, no guardéis la que ha usado previamente en un biberón.
  • Una vez hayáis descongelado la leche, no podréis congelarla de nuevo.
  • Para no desperdiciar ni un poco, es mejor guardar en pequeños lotes.
  • La leche no debe estar fuera por mucho tiempo, lo haría menos fresco.
  • No hay que llenarlas completamente.
  • Usad la leche más vieja primero.

Duración y temperatura recomendadas para el almacenamiento de leche materna

Esta es una de las inquietudes más frecuentes en las usuarias, sobre todo en las nuevas madres, pero sólo debéis seguir esta guía:

  • Temperatura ambiente (26°C o más): 1 hora
  • Temperatura ambiente con aire acondicionado (menos de 26°C): 6 horas
  • Refrigerador: 48 horas
  • Congelador: 2 semanas
  • Congelador con puertas separadas: 4 meses.
  • Congelación profunda separada: 6 meses.

Preguntas más frecuentes

Seguro que os estáis preguntando justo estas cosas o al menos os las habéis preguntado alguna vez. Sea cual sea el caso, ahora os ofrezco las respuestas:

¿Puedo reutilizar bolsas de almacenamiento de leche materna?

No es recomendable hacerlo. Los expertos aseguran que es mejor usarlas y tirarlas luego porque por más que las limpiéis, ya no estarán esterilizadas.

¿Cuánto tiempo dura la leche materna en el congelador?

Os he dejado una tabla bastante sencilla de seguir en unas líneas atrás, pero refrescar la información nunca está de más. Pues debéis saber que, si acabáis de extraer un nuevo lote de leche materna, pero no lo usaréis ahora mismo podéis dejarlo en un espacio a temperatura ambiente por un espacio no mayor a una hora.

Si estáis con aire acondicionado, en un ambiente que está a una temperatura menor a los 26 grados, la leche resistirá unas 6 horas. Pero si estáis seguras de que la usaréis otro día, lo mejor es que la llevéis a la nevera, en donde soportará hasta 48 horas. Congelador será en donde durará por más tiempo y podrá usarse antes de seis meses de su refrigeración.

¿Cómo se descongela la leche materna?

Hay dos opciones, en la nevera o en agua tibia. En la nevera deberéis esperar al menos unas 12 horas. Pero si lo necesitáis con más rapidez, la segunda opción es para vosotros. Todo lo que debéis hacer es colocar la bolsa, todavía sellada, dentro de un recipiente con agua tibia. ¡Nunca lo hagáis en el microondas! Tampoco es recomendable que lo hagáis en el calientaleches. Y si os preguntáis cómo hacer para recalentar vuestra leche, os digo que lo mejor es no hacerlo.

¿Por cuánto tiempo es buena la leche materna después de la descongelación?

Después de descongelada, esta leche podrá durar hasta 24 horas dentro de la nevera. Lo importante es que no se vuelva a congelar y que siempre se descongele la leche más vieja primero para minimizar el desperdicio.

¿Cómo puedo saber si la leche materna es mala?

La mejor manera para asegurarnos de esto es que la leche tenga la fecha y hora de almacenamiento y respetar los tiempos de almacenaje de los que he os he hablado reiterativamente líneas atrás. Pero para detectarla sólo hay que estar pendiente de los olores extraños, es bueno siempre verla y olerla con detenimiento antes de dársela a los críos.