Los 13 Remedios Caseros Para Dolores Musculares Más Efectivos Y Fáciles De Hacer

Ayer me fui de excursión con unos amigos y la verdad es que hoy me siento paralizada de tanto dolor en el cuerpo. Si os encontráis en esta situación y habéis pensado en probar algunas recetas naturales y caseras antes de introducir drogas en vuestro organismo, habéis tomado la mejor decisión. Especialistas afirman el que uso continuo y prolongado de fármacos puede hacer que el que cuerpo a la larga se acostumbre a él y depender de cualquier cosa es realmente molesto.

Sobre todo, si la naturaleza nos provee tantos poderes curativos en sus hierbas, tubérculos, frutas, alimentos, etc. ¡Vamos! Que tampoco hay que dejar de lado un gran beneficio que traen estos remedios naturales y es el ahorro. Probar una que otra de estas 20 recetas que os traigo no necesitará gastar tanta pasta como algunos fármacos porque son baratos.

¿Qué son los remedios caseros para dolores musculares?

El estrés, la deshidratación, la fatiga y una lesión en los músculos puede provocar dolor muscular. Así es como tal vez hoy habéis despertado con una gran tensión en el cuello o que hayáis entrenado ayer y vuestras piernas ardan hoy o que de pronto tengáis un dolor insoportable en los brazos.

Tal vez hayáis pensando en iros a por unos fármacos como primera opción, pero los remedios caseros para dolores musculares son formulas naturales que se han puesto en práctica desde hace muchos años y que han pasado de generación en generación, desde el inicio de nuestra civilización tal y como la conocemos, por su gran efecto para tratar el dolor muscular. Como sabéis hay muchas razones por la cuales sintáis dolor, para cada uno de los casos encontraréis una opción completamente natural y no invasiva. ¡Ya veréis!




#1 Aguaagua

Sí, lo sé, parece que tomar agua es el remedio natural para todo. Pero la verdad es que cuando os ponéis a pensar que somos 70% agua y que hay muchas maneras de perderla, como cuando vamos al baño o al sudar, tiene sentido que sea tan importante reponerla para nuestro organismo.

Particularmente, en este caso, la deshidratación hace que los músculos se tensen y así ocasionar grandes dolores. Además, es recomendable lubricar las articulaciones y el agua es muy buena en eso. Así también ayuda a evitar los calambres musculares.

Probad incluyendo en vuestra rutina de ejercicios este líquido esencial. Lo recomendable es beber la cantidad de agua que necesitéis durante vuestra rutina para manteneros hidratados, pero, sobre todo, bebed al menos 8 onzas de agua una hora antes de hacer ejercicio para que el cuerpo se prepare.

#2 Cafeína

¿Para qué funciona? Este ingrediente es muy bueno bloqueando la adenosina, una sustancia química que vuestro cuerpo libera en respuesta al estrés o lesión muscular y que ocasiona el dolor.

Sin embargo, el efecto de la cafeína funciona efectivamente en la reducción del dolor sólo cuando se toma antes de un gran esfuerzo físico o ejercicio extenuante. Muchas personas han incluido esta sustancia en su rutina a través del café. Lo ideal es beber dos tazas o tomar un suplemento equivalente produce los mejores efectos.

S habéis escuchado eso de que todo en exceso es malo, lo mejor es que hagáis caso a esta sabia advertencia ya que está comprobado que beber demasiada cafeína puede tener el efecto opuesto.

#3 El jengibre en todas sus formas

Es conocido el poder de este tallo subterráneo horizontal, ya sea crudo, en forma de cápsula o en té, en la mejora del flujo sanguíneo y la circulación. Así tiene un efecto positivo sobre el dolor estomacal y también sobre el muscular porque esta mejoría en la circulación ayuda a que el músculo se recupere mucho más rápido.

Para lograr este efecto la ingesta diaria del mismo es necesaria, pero también hay otras formas de sentir su efecto positivo. Como también es antinflamatorio, podéis envolver cuatro pedazos de jengibre en una toalla y meterlos en una bolsa de plástico que posteriormente estará en contacto con el agua caliente. Al enfriar, deberéis colocarla sobre la zona afectada de 10 a 15 minutos.

#4 Cerezas

¡A que no os lo esperabais! Pues investigaciones y estudios que datan del 2010 han arrojado como resultado que las cerezas, además de ser deliciosas, tienen un compuesto que cuenta con el poder de ayudar a los músculos a reconstruirse y a soportar el estrés al que se somete vuestro cuerpo durante un duro entrenamiento.

Para aprovechar los compuestos antioxidantes y antiinflamatorios que hay en las cerezas ácidas, que ayudan a reducir la inflamación y el dolor muscular, podéis comer una taza y media de cerezas agrias después de vuestro entrenamiento para prevenir el dolor muscular. Otra opción es beber una taza de jugo de cereza agria, sin agregar azúcar, para reducir la inflamación y el dolor muscular. Tomar suplementos de cereza también es una buena opción.

#5 Baños con sales de Epsom

Seguro las asociabais con tratamientos de bellezas o incluso con cosas de vuestras abuelitas, pero puedo demostraros que son mucho más que eso. Estas sales funcionan muy bien para tratar de reducir los dolores musculares y los calambres.

Así que sumergirse en un baño tibio con sales de Epsom puede ser la respuesta. Con este baño suministréis magnesio de las sales a los músculos de forma más rápida y eficiente. También se rehidratarán y se restaurará el PH apropiado del cuerpo.

Un baño de agua tibia os ayudará a mejorar la circulación con o sin sales Epsom. Pero para hacerlo más eficiente es aconsejable colocar al menos una taza de éstas y dejar remojar el cuerpo durante al menos 20 minutos para aliviar cualquier dolor existente e incluso prevenirlo.

Si el dolor es muy fuerte, será conveniente aumentar la cantidad de sales a 2 tazas. Aunque debéis saber que, si tenéis ciertas afecciones, como diabetes, no se recomienda el uso de estas sales.

#6 Leche de cúrcuma

A continuación, os muestro una receta de leche de cúrcuma que es infalible para hacerle frente a dolor muscular. Sólo debéis calentar una taza de leche lentamente y posteriormente agregarle una cucharadita de cúrcuma en polvo. Debéis tomarlo lentamente al menos dos veces al día para ayudar a relajar los músculos y acelerar la curación.

La cúrcuma es un analgésico altamente potente y antiinflamatorio, e ingerir con regularidad esta mezcla es una gran manera de prevenir el dolor, pero también para controlar la inflamación muscular crónica.

En caso de que no os guste el sabor, también hay una manera efectiva de aliviar el dolor aplicándola directamente en la zona. La forma más práctica de hacerlo es a través de la mezcla de partes iguales de raíz de cúrcuma rallada con jugo de limón y un poco de sal. Se aplica en la zona afectada y posteriormente se cubre con un paño tibio y húmedo. Es un relajante muscular natural con el que sentiréis su efecto en al menos 30 minutos y luego deberéis sacarlo con un poco de agua caliente para que el vapor pueda relajar aún más el músculo.

#7 Bananas

Sabemos que las bananas son una gran fuente de potasio, pero eso ¿para qué nos sirve? Resulta que esto hace que sean un excelente remedio para el dolor muscular que se origina debido a los calambres.

Una buena dosis de potasio puede prevenir y solucionar problemas de debilidad muscular, fatiga y calambres.  Al menos un plátano maduro diario es la solución a estos problemas, ya sea sólo o en batidos.

#8 Melaza negra en el café

¿Otra forma de agregar el magnesio a vuestra dieta? Una cuchara de melaza negra en vuestro café hará la diferencia. No sólo es preventivo, sino que puede ayudaros a curar una dolencia muscular crónica.

También podéis tomarlo en otra receta que se puede servir fría, esta bebida resulta de la mezcla de media taza de vinagre de sidra de manzana, un cuarto de taza de melaza, media taza de azúcar o miel, agua y unas cucharaditas de jengibre molido. Esta es una receta bien conocida por atletas y deportistas.

#9 Vinagre de sidra manzana

El poder del vinagre de sidra de manzana es tal que no importa si lo bebéis o si los frotáis directamente en la zona, éste os ayudará y dará buenos resultados. La razón es que se trata de un antiinflamatorio que, tal y como el jengibre, puede ayudar a aumentar el flujo sanguíneo y la circulación en todo el cuerpo. Al mismo tiempo es alcalinizante, así ayuda al proceso de curación natural del cuerpo.

Podéis mezclar una cucharada o dos de vinagre de manzana con agua o podéis tomarlas sin agua, solo o con miel, hará el mismo efecto. Lo importante es que seáis constantes y lo bebáis diariamente por, al menos, una semana. También podéis agregar dos tazas de vinagre de sidra de manzana a un baño tibio y remojar durante al menos 20 minutos o frotar la zona afectada con el vinagre.

#10 Aceite de coco

No sólo es recomendable para los dolores musculares sino también para muchas otras dolencias y enfermedades que afectan el cuerpo. ¡Vamos!, también para una que otra recetilla casera de belleza. Pero para lo que hoy nos ocupa es bastante recomendable incluir de 2 a 3 cucharadas de aceite de coco en vuestros platillos. Por otro lado, también se puede utilizar como mantequilla para aplicarlo en los alimentos como aperitivos o platillos principales, todo depende de vuestros gustos.

#11 Masajes con aceites esenciales

Aquí particularmente no hablo muy en general de los aceites esenciales porque la clave es utilizar los adecuados y hacer las mezclas más eficaces y aquí es cuando os ayudo yo. Para los calambres musculares es bueno hacer una mezcla de aceite de menta, mejorana, y limoncillo. En caso de espasmos, el aceite de albahaca, de mejorana y de manzanilla romano son perfectos juntos.

Para la tensión muscular van bien la menta con la lavanda o el aceite de helichrysum. Mientras que, para los calambres, lo mejor es usar limoncillo con mejorana o aceite de menta. Pero antes de empecéis a hacer estas preparaciones, debéis saber que no se deben aplicar directamente en la piel porque la irritaría, debéis verter una o dos gotas de cualquiera de las mezclas en un frasquito con aceite de coco o de oliva antes de aplicarlo en el área dolorida.

#12 Manteneros en movimiento

Claro que esto dependerá del nivel de dolor y de la razón que lo haya ocasionado y no es netamente una receta. Pero cuando existe tensión en las fibras musculares, una de las mejores cosas que podéis hacer es ponerlos en movimiento. Moverse un poco, caminar, ponerse de pie, estirarse de vez en cuando son pequeñas acciones que harán que se vaya reduciendo la tensión y la rigidez muscular y os sentiréis mejor. Demás, es muy recomendable para asegurar una buena calidad de vida especialmente cuando entráis en la vejez.

#13 El descanso

Esto también depende del caso y del paciente en cuestión, pero cuando el estrés, una vida ajetreada e incluso la mala alimentación se juntan, es probable que la tensión se acumule en los músculos y se vuelva dolorosa. Este es el tipo de casos en los que se hace importante hacer un equilibrio entre la actividad física y el descanso para darle tiempo al cuerpo a que se recupere.