14 Maneras de Mantener Tu Casa Libre De Polvo Sin Mucho Esfuerzo

El más mínimo rastro de polvo en casa puede desatar un completo caos donde la suciedad tomará ventaja en un dos por tres.

Ese montón de células muertas que aparecen de la nada, es capaz de convertir a la mansión más hermosa en la perfecta casa embrujada. No importa cuán bien decorado esté tu hogar, un pequeño vestigio de suciedad logrará empañar hasta el castillo de un cuento de hadas.

A continuación les presentamos las maneras de mantener tu casa libre de polvo:

1. Mantén los armarios ordenadropa-en-ganchos-dentro-de-closet

Si pasas demasiado tiempo sin ordenar tu clósets, éste acumulará polvo y ácaros en las fibras de las telas, sobre todo si se encuentran abrigos y colchas entre las piezas almacenadas.

Sabemos que no puedes evitar que se aloje el polvo pero sí puedes hacer que éste no se convierta en  un problema.

Para evitar que se propaguen las partículas de polvo cada vez que intentes buscar algo de ropa, guárdalas en ganchos individuales y protégelas con bolsas de plástico.

Si es poco probable que utilices algunas prendas que tengas guardadas, colócalas en contenedores de plástico con tapa. Si son transparentes, mucho mejor.

Este consejo es muy útil en verano cuando los abrigos estorban en el armario. Durante esos meses calurosos donde ni por error querrás utilizar una pieza de lana o cualquier otra fibra gruesa, los ácaros harán de las suyas, así que es mejor prevenir.

2. Nada de objetos tirados en el piso

Ya sea ropa, juguetes, revistas o cualquier objeto que esté en el piso, acumulará polvo alrededor.

Elimina el desorden de los pisos y no dejes que se acumulen objetos en las esquinas si quieres limpiar el polvo de la casa sin mucho esfuerzo.

Claramente, a la hora del aseo, querrás esquivar esos rincones donde muchos trastes están aglomerados y terminarás por no hacerlo, así que evita la tentación y mantén libre los espacios.

3. Un rotundo “No” a las alfombras

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Los pisos alfombrados son una cuna para los ácaros. Pero si ya lo tienes y no estás dispuesto de desprenderte de él, debes poner especial atención a la limpieza.

Para eliminar el polvo de estas superficies, las aspiradoras son los aparatos ideales (aunque no la única herramienta)

Un mantenimiento constante puede no ser suficiente para alejar el polvo del piso pero la tecnología hace muy buen trabajo estos tiempos.

Un robot aspirador que programas para hacer la limpieza es la sensación de la década. Imagina ir al trabajo o  ir a hacer las compras al supermercado y dejar dispuesto el electrodoméstico para que haga la limpieza. ¡El sueño de toda ama de casa!

También puedes optar por un aspirador de mano en caso de querer limpiar espacios pequeños, muebles o peluches.

Este aparato puede ser tu mejor limpiador de alfombra si lo usas inteligentemente a tu favor. Ocupa menos espacio, es más económico y fácil de llevar.

4. Asea desde arriba hasta abajo

Un buen aseador posee un plan de trabajo diseñado tanto para aprovechar el tiempo como para optimizar los resultados. Vamos que todos queremos más tiempo libre.

Un plan de trabajo puede ser comenzar la limpieza por arriba (primero las superficies más altas) y luego prosigue con el resto.

Si lo haces de forma inversa terminarás por no captar bien el polvo y al final quedará más sucio que antes.

5. Utiliza purificadores de aire

Un purificador de aire es una herramienta muy útil a la hora de minimizar los efectos del polvo en los habitantes de la casa. Olvídate de las alergias y ataques de asma, -sobre todo en los niños-, con un electrodoméstico de estos en tu hogar.

Los purificadores de aire se encargan de  filtrar las partículas de polvo que hay en el ambiente, provenientes en su mayoría por escamas de piel muerta y fibras de tela, por lo que es necesario colocar uno en cada habitación a fin de optimizar los resultados.

En el mercado hay gran variedad de modelos, precios y tamaños, que van desde uno lo suficientemente grande para abarcar todo el hogar, hasta modelos más pequeños y portátiles para cada habitación.

6. Usa los limpiadores correctos

Para deshacerse del polvo, la clave es atraparlo y para ello debes utilizar los utensilios correctos. El clásico plumero no es el mejor utensilio para desempolvar correctamente, ya eso es parte de la prehistoria.

Los trapos húmedos o toallitas desechables funcionan mejor ya que atraen y retienen las partículas.

Las telas que atraen el polvo con ceras también funcionan bien pero suelen dejar residuos.

7. La aspiradora correcta te ahorrará mucho esfuerzo

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Una buena aspiradora es la mejor inversión que puedes hacer si quieres realizar una verdadera limpieza a tu hogar.

Aspirar todas las superficies, sobre todo muebles, cojines y alfombras, al menos una vez por semana, te garantizará mantener el polvo a raya.

Asegúrate que el modelo que escojas, tenga un filtro y una bolsa recolectora acorde a los nuevos estándares de salud. Éstos recogen hasta las partículas más pequeñas mientras que ayudan a refrescar el aire.

También recuerda que es mejor elegir un aspirador que posea un ventilador de alta velocidad para que puedas aprovechar al máximo la potencia.

Cuando se trata de pisos de madera, baldosas o vinilo, es mejor usar un aparato sin agitador -o con uno que se pueda apagar-.

8. Dale una paliza a la antigua

La forma que utilizaban las abuelas para limpiar las alfombras y tapetes cuando no existían las aspiradoras era darle una buena paliza.

Si quieres intentar el método a la antigua, colócalos sobre una cerca o un tendedero y golpéalos con una escoba o un mazo. El mismo tratamiento lo puedes aplicar a los muebles y cojines.

9. Reemplaza el filtro de la calefacción o del aire acondicionado

La mejor manera de purificar el aire de todas las bacterias y ácaros es reemplazar o en su defecto, limpiar con regularidad el filtro del aire acondicionado y de la calefacción.

Este simple paso puede generar una mejora notable en la acumulación de polvo diario.

Además de los beneficios respiratorios y de higiene, no permitir que el filtro se tape de suciedad, te ahorrará muchos euros en mantenimiento y hasta podría evitar que se dañe definitivamente.

10. Compra un tapete para la entrada

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Cada vez que alguien llega a tu hogar, trae consigo gran cantidad de suciedad acumulada en los zapatos que si no elimina en la entrada, terminará por arruinar todos tus esfuerzos por mantenerlo impecable.

Es importante aclarar que aunque el enfoque en este momento es el polvo, la suciedad en general produce pequeñas partículas de desechos que al acumularse comienza a generar problemas.

Para evitar males mayores, compra un buen tapete de exteriores que pueda reducir al máximo el escenario descrito anteriormente.

Los mejores son los que tienen cerdas duras y gruesas ya que atrapan la suciedad más fácilmente. No te olvides de sacudirlos a ellos de vez en cuando para evitar la acumulación.

11. Mejora el cuidado de tus mascotas

Los consentidos de la casa también aportan su cuota de suciedad al hogar.

Las células muertas del cabello o la piel son una fuente importante de polvo. Los perros y gatos son los que mayor producen así que una buena higiene contribuirá a mejorar el ambiente.

Unos de los consejos primordiales es recoger inmediatamente cualquier rastro de pelo que haya en el piso, ya sea después del cepillado o el producido por la pérdida constante.

La caja de arena del gato debes mantenerla tapada todo el tiempo, así la  ayudarás a contener el polvo.

12. Mantén las ventanas cerradas

Sobre todo si vives en un lugar caluroso, mantener las ventanas cerradas parece ser un costo muy alto de pagar pero contrario a lo que se piensa, abrirlas para airear la casa trae consigo más suciedad.

El polvo puede ingresar en forma de polen, esporas de moho o de smog  a través de las puertas y ventanas. Si las mantienes cerradas, especialmente los días ventosos, reducirás por mucho el problema.

13. Limpia las almohadas

A pesar de que cambias la ropa de cama con regularidad, las almohadas también son un nido de ácaros que debes descontaminar tantas veces como puedas.

Sacudir las almohadas debe ser parte de tu rutina de limpieza. También puedes lavarlas en la máquina con un detergente suave y en ciclo delicado para evitar que se deformen.

Una alternativa puede ser llevarlas a la tintorería –aunque no es la más económica, si es la que te garantiza extender sus años de vida útil-.

14. Humedece todo

La clave para eliminar el polvo efectivamente es no esparcirlo y para ello, la humedad es tu mejor aliada.

Tanto para pisos como para mueblería, un trapeador húmedo te ayudará a eliminar el 90 por ciento del sucio.

Aparte de práctico, un trapeador humedecido solo con agua es el más económico y útil de todos los limpiadores que existen en el mercado. Si además le sumas que es amigable con el ambiente, no hay excusas para no darle la pelea al polvo.