Los 5 Mejores Cojínes de Lactancia Que Toda Madre Necesita

El mejor cojín de lactancia materna puede facilitar este difícil proceso a la que la mayoría de las madres se somete y que afecta especialmente en las primeras semanas donde el amamantamiento se hace doloroso e incomodo, y no solo por la molestia en los pechos sino también por la postura que debemos tomar para alimentar a nuestro bebé, ocasionando malestares en la espalda, brazos y cuello.

Sin embargo, una de las cosas que nos ayuda bastante en el proceso, es contar con una almohada de lactancia materna, un cojín generalmente en forma de U que servirá de apoyo para colocar al bebé sobre éste y en el que quedará más cerca del pecho sin que la madre tenga que hacer una pronunciada inclinación para que el niño coma.

¿Cuál es el mejor cojín de lactancia?

Ya te mencionamos los factores más importantes a tomar en cuenta, pero entre tantos modelos se te podría complicar un poco, por lo que considerando todo lo anteriormente nos dedicamos a hacer una lista con las mejores almohadas de lactancia, con las mayores ventajas y el mejor precio del mercado donde seguramente encontrarás la ideal para ti y para tu pequeño:

A continuación te presentamos los mejores cojines de lactancia:

1. Cojín de lactancia de algodón Boppy

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35 Opiniones

Tiene un diseño funcional y versátil que acompaña a tu bebé mientras crece. Durante el periodo de lactancia es el apoyo perfecto tanto para ti como para tu hijo y en unos meses posteriores será el espaldar más cómodo para descansar.

La pieza disminuye la posibilidad de aparición de los típicos dolores de espalda en los primeros meses y el soporte para el niño será el indicado fomentando una posición natural.

El textil es de algodón y está relleno con la cantidad de espuma necesaria para mantenerla suave pero compacta. Asimismo el estampado es de Boppy Honey Bear, ideal para niños y niñas con un acabado es perfecto y calidad destacada.

2. Cojin de lactancia Nou Futur

Es una almohada de embarazo que podrás usar desde que estás en el último trimestre, donde encontrar acomodo ya no es tan sencillo.

Para el bebé es perfecta desde los cero meses, en el que verás cómo se adecua fácilmente hacia una posición acogedora.

El relleno es de fibra hueca siliconada, la tela exterior es espacialmente suave y además tiene unas prácticas tiras que se amarran para fijar la almohada que también está disponible en colores gris, rosado y celeste.

El cojín es alargado, mide aproximadamente 1,30m y es tan resistente que no perderá su forma.

3. Cojin de lactancia Flexofill

Su ergonomía permite que se adapte al cuerpo de la madre sin desplazarse. El relleno de la pieza es de microperlas de EPS Toxproof y la experiencia de la fábrica alemana con este tipo de productos la convierten en una almohada de calidad.

Las medidas son 174 x 34cm y pesa 880g; te encantará su estampado multicolor combinable con cualquier estilo de habitación, su impecable acabado y la flexibilidad de la pieza.

Es de las más fáciles para adaptar a una forma y por su característica y buen precio se posicionan entre los modelos más vendidos.

4. Cojin de lactancia Cambrass Star

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92 Opiniones

Aparte de ser una almohada de lactancia, también podrás usarla para relajar músculos y la cervical, siendo útil cuando realizas viajes largos.

El modelo es multifuncional con medidas de 143 x 56 x 47cm y solo 1kg de peso. Con este cojín tendrás el apoyo extra que necesitas para evitar tensiones en los brazos, espalda y torso y además para el pequeño favorece un descanso con una postura segura con el cuerpo recostado y la cabeza derecha.

Es suave y esponjosa, tanto a tu bebé como a ti les encantará, es una inversión que vale la pena por su versatilidad y lo mejor es que es la más económica entre nuestras sugerencias.

5. Cojín de lactancia Petit Chat

La tela es agradable al tacto con diseño unisex y la gran ventaja de esta es que es especial para los bebés alérgicos; asimismo el relleno está resguardado por una cremallera a la que no notarás que está cuando te recuestes sobre ella.

Las medidas son 30cm x 132cm y el peso es de solo 500g; es el cojín adecuado para los pequeños desde 0 a 2 años y tiene una gran flexibilidad gracias a su composición de espuma de poliestireno con microperlas, uno de los materiales más duraderos para este tipo de cojines.

El estampado es mixto, la calidad es indiscutible, se adapta a la forma que necesitas y el precio es competitivo.

¿Qué es una almohada de lactancia?

Una almohada de lactancia es un artículo de complemento para ayudar a la madre a estar más cómoda durante el amamantamiento. mejor-cojin-de-lactanciaAsí mismo, contribuye a mejorar la posición del bebé para que la lactancia sea más placentera para ambos.

También es conocido con el nombre de cojín de enfermería o de amamantamiento, ha sido diseñado con el fin de soportar mucho mejor al pequeñín y colocarlo en la postura más correcta para una alimentación más adecuada.

Tomando en cuenta que un bebé, por más pequeño que sea, se vuelve pesado después de estar en brazos por mucho tiempo, el hecho de recostarlo en una almohada diseñada para adaptarse anatómicamente al cuerpo de la madre, hace que se vuelva más cómodo el amamantamiento.

Pero el cojín de lactancia no es solo para el pecho, también sirve para alimentar con fórmula, y si te estás recuperando de una cesárea, alimentar con una de estas almohadas puede ser de gran ayuda.

Aunque tampoco son completamente indispensables, cada vez son más las madres que lo usan durante su día a día y reportan sentirse satisfechas.

¿Cómo elegir la almohada de lactancia más conveniente?

Cuando se trata de cojines de lactancia hay varios modelos disponibles en el mercado, pero para optar por el más apropiado hay que tomar en cuenta ciertos factores que ajustados a lo que necesites te garanticen la mejor experiencia posible.

Duración de la lactancia – Ya te hablamos que de los períodos de lactancia recomendados, pero nadie mejor que tú para decidir sobre el tiempo que le dedicarás al proceso, ya sea porque trabajas, por tratamientos médico o cualquier otra razón, el tiempo de amamantamiento varía de una madre a otra, pero por ejemplo, si estimas que será de poca duración quizá te sea suficiente una almohada pequeñita, o por el contrario, si decides amamantarlo por un largo período ya debes considerar la durabilidad de la pieza.

Ergonomía – Nada como un modelo que de verdad cumpla con su función y que gracias a su forma se adapta a tu espalda o torso con comodidad y más importante que eso, es que tu niño esté bien apoyado.

Materiales de fabricación – Siempre trata que sean de calidad, algunos son inclusive antialergénico, los cuales son los mejores si tu pequeño está propenso a desarrollar este tipo de sensibilidad. Por otro lado también está el relleno el cual determina la flexibilidad y dureza de la pieza.

Higiene – Importante, aunque parezca insólito algunas de estas pieza no traen la funda extraíble, situación que dificulta un poco lavarla y mantenerlas en un estado adecuado para poner a tu recién nacido.

Forma – La mayoría tiene la popular forma de U o C, ya que es la forma que se adapta a la mayoría de los cuerpos y resulta perfecta para apoyar al bebé independientemente del lado del pecho que vaya a tomar.

Portabilidad – Algunas madres se ven en la necesidad de sacar la almohada de su casa para llevarla a la guardería para alimentar al bebé allá, y dado a esto algunas tienen asas o tamaños pequeños que facilitan el traslado a donde lo necesites.

Características de una buena almohada de lactancia

Debe ser cómoda – Es la principal característica que debe poseer y con ello evitar tensiones y dolores musculares

Debe ser transpirable – Así evitaremos sensaciones de calor y que el bebé sude mientras mama. La funda debe ser lavable, extraíble y fácil de quitar. Elije cubiertas de algodón, satén u otro material natural.

Debe ayudar al bebé a estar a la altura del pezón – Que el pequeñín esté a la altura del pecho te evitará los problemas derivados de la mala succión como por ejemplo los pezones agrietados y dolor cada vez que succiona.

Debe ser antialérgico –  los materiales que lo conforman no deben generar reacciones alérgicas ni en la madre ni en el recién nacido. Además de ser hipoalergénico, aconsejamos que sea ecológica, de funda elástica y antiestática, con propiedades ortopédicas e hidrófugas.

Debe estar bien rellena – Si es demasiado suave, entonces el bebé se hundirá en ella y si es muy delgada, tu pequeño puede rodar causando un grave daño. Debe estar lo suficientemente rellena para ser firme sin ser dura ni pesada.

Información importante –  Antes de comprarla revisa cuidadosamente la etiqueta. Debe incluir información sobre relleno, condiciones de lavado, fecha de vencimiento y el fabricante.

Además de asegurarte de que tenga estas características, debes estar convencida de usarla correctamente o causarás el efecto contrario al deseado.

¿Cuándo necesito una almohada de lactancia?

Cada vez que amamantas necesitarás usar un apoyo y tomando en cuenta que serán varias veces al día, se considera una buena inversión si decides adquirir una. No obstante, es posible que alrededor de los 4 meses de vida, ya no necesites más el cojín pues el chico tendrá más control sobre su cabecita y cuello.

Pero no te desanimes, no pasará al rincón del armario tan fácilmente. Puedes usarla para recostar al pequeñín o acunarlo mientras que aprende a sentarse solo. También es de gran ayuda para sostenerlos, dándoles una mejor vista y una mayor interacción con el entorno.

¿Cómo usar una almohada de lactancia?

Encuentra el lugar perfecto: Amamantar es uno de los actos de amor más bello y una oportunidad para conectarte con tu bebé. Por eso, procura encontrar un lugar apacible, desconéctate de todo y disfruta el momento.

En su lugar – Coloca la almohada alrededor de la cintura con el respaldo hacia tu espalda.

Ajusta la altura –  Puedes elevar la altura de la almohada hasta el nivel de los senos, especialmente si tienes los senos pequeños. Una vez que te sientas cómoda, ajusta las cintas de velcro para mayor seguridad

Comodidad ante todo –  La mayoría de las almohadas de alimentación vienen con correas ajustables para que así tengas mayor sensación de seguridad, aunque por ningún motivo debes soltar al pequeño, recuerda que las cintas aseguran el cojín más no así al recién nacido.

Alimenta con confianza –  Ahora sí, siéntate con la cabeza del bebé apoyada sobre la almohada para que así lo ayudes a prenderse fácilmente de la teta.

Formas de amamantar con un cojín de lactancia

El uso de una almohada para alimentar depende del tipo que se escoja, pero de acuerdo con las reglas generales, se coloca alrededor de la cintura de la mujer que amamanta y el chiquillo se coloca uno frente al otro apoyado en el cojín.

La ventaja es que permiten colocar al niño en cualquier ángulo con respecto al cuerpo de la madre. Aunque alimentar sentada es la posición más fácil y cómoda, algunos modelos se pueden usar mientras que la madre se mueve, incluso de pie, pero las manos de la madre siempre deben sujetar al bebé.

Postura de Cuna – Debes sentarte con las piernas entrelazadas y sostener al pequeño en posición horizontal. El cojín va justo debajo de los brazos.

Postura de agarre – Es muy similar a la anterior pero con la diferencia de que la criatura no se apoya en el antebrazo sino que debe ir sostenido por ambas manos de la madre para darle más confort.

Postura recostada – Es perfecta para cuando estás en pijama sin salir de la cama. Debes acostarte de lado y colocar al pequeño delante del pecho. El cojín va debajo del bebé para darle altura

Postura de pelota – Aunque parece un poco complicada es muy cómoda. Siéntate y coloca las piernas debajo de tus brazos pues la idea es que él quede frente al pecho y encima del cojín.

Beneficios del cojín de lactancia

Además de proporcionar alivio a la espalda de mami, ésto se debe a que el peso del pequeño recaerá más en el propio cojín que en su cuerpo. Y por tanto será una situación que ayudará a evitar problemas en esta zona en el futuro

También ofrece otras ventajas tales como:

Embarazo más fácil – Incluso antes de que puedas tener a tu bebé en brazos, puedes usar el cojín como soporte y hacer que el último trimestre sea menos doloroso

Ayuda al bebé a prenderse mejor – Al estar cómodo con su cuerpo, el chiquillo se alimenta con más facilidad al prenderse con más facilidad a la teta. Favorece que el bebé consuma mejor la leche. El cojón provoca que la boca del pequeño siempre esté más o menos al mismo nivel que la aureola del pecho, propiciando así una correcta succión de la leche.

Asistencia con la cesárea – Al proteger el sitio de la incisión ayuda a sanar más rápido la herida.

Proporciona alivio con el reflujo – Si al alimentar al nene no se apoya adecuadamente, los problemas de reflujo pueden surgir o incluso agravarse, generando otros problemas gastrointestinales como cólicos.

Funciona como soporte para el bebé – Después de dejar la etapa de amamantamiento no es necesario que te olvides del cojín. Luego de los 4 meses, éste puede servir de apoyo para que el pequeñín de la casa aprenda a sentarse e incluso ponerse de pie y mientras que está lactando se puede acomodar en varias posiciones para evitar vicios posturales cuando se está desarrollando el crecimiento.

Músculos más fuertes – A muchos bebés no les gusta estar en la posición de boca abajo- o de cúbito abdominal- por lo que apoyarlos en el cojín de alimentación hará que sus músculos se tornen más fuertes sin la incomodidad y el llanto.

Son muy útiles para dar de mamar a gemelos o mellizos – Ya que te permitirá darles el pecho de manera simultánea sin que tengas que hacer un esfuerzo demasiado grande o poniendo posturas que pueden tener un efecto de lo más negativo en la espalda.

Funciones del cojín de amamantamiento

-Reduce la tensión en las manos, espalda y cuello

-Ayuda a colocar al bebé en diferentes posiciones, así se acomodarán tanto él como la madre en la que más les convenga

-Sirve también de apoyo para el nene cuando crezca

-También funciona como almohadón para embarazadas

-Puedes recostar al nene en ella

-Es ideal para descansar los brazos cuando se mantiene la postura clásica de lactancia materna, de forma que la mamá no tenga que tener los brazos en tensión a lo largo de toda la toma

-Puedes involucrar al padre en caso de alimentar con biberón.

Inconvenientes de los cojines de lactancia

Sin embargo, los cojines de lactancia pueden también una serie de inconvenientes que no está de más recordar, aunque son mucho menos que los beneficios.

No saber elegir el que mejor se adapte a nuestra complexión, pues al usarlo puede quedar más arriba o más abajo del pecho, lo que te obligará a adoptar una mala postura.

Estas almohadas vienen en tamaños estándar y es posible que no les quede bien a todas lo que puede hacer que te desanimes si no encuentras la indicada.

Lleva un tiempo acostumbrarse a él. Muchas mamás encuentran algo incómodas la hora de usar el cojín de lactancia ya que no ofrecen una postura demasiado “natural”. Pero como ya sabes, todo es cuestión de práctica y seguro que pasados unos días, te estarás acostumbrando poco a poco a su uso. De hecho, algunas madres reportan dolores de espalda  -justo de lo que se están alejando- debido a que tienden a inclinarse hacia adelante mientras amamantan.

Es posible que al bebé le resulte difícil sujetarse mientras está sobre la almohada y un mal agarre puede causar dolor en los pezones e incluso agrietarlos.

Pueden resultar en posturas algo forzadas. Sobre todo si los hemos usado durante poco tiempo. Por ello, es de suma importancia ir colocándolo al bebé en la postura más natural posible para que ambas partes se sientan cómodas en todo momento.

Tienden a mancharse rápidamente y a provocar mucho calor, así que procura que sea hecha de materiales transpirables y que la funda sea lavable.

Por ser tan grandes, es decepcionante el no poder llevarlas a todos lados. Aunque existen algunos cojines inflables que para uso ocasional no están mal, pero de forma habitual si pueden resultar incómodos.

Tipos de cojines de lactancia

Estos cojines tienen diferentes tipos de forma, propósito, tamaño y relleno. Las más populares entre las madres son los de media luna, letra C o bagel e incluyen bolsillos especiales para un pañuelo o cualquier artículo adicional como fundas que repelen el líquido- en caso de que tu bebé tienda a la regurgitación, vómitos o fugas en el pañal-.

La ventaja de este modelo es que la forma ya está preestablecida y son manejables y más cómodas para sacarlas de casa aunque algo pesadas.

De hecho existe una edición especial para alimentar a gemelos que tiene forma de herradura y es mucho más grande que el modelo estándar. Estudios han demostrado que alimentar a los gemelos simultáneamente hace que los ritmos biológicos de los niños se sincronicen, lo que los afecta positivamente.

Otros modelos incluyen los de forma de tubería y boomerang, rectángulo y triángulo y son muy parecidas a las almohadas de embarazo que usan las pre mamás para corregir la postura o aliviar los dolores de espalda. Suelen ser grandes y un poco engorrosas para llevarlas fuera de casa.

La longitud varía de 120 centímetros a 2 metros.

Rellenos

Sintepon y goma espuma: son baratos y seguros pero no te permitirán relajarte completamente durante el uso por ser algo duros.

Hollofayber: es económico, respetuoso con el medio ambiente y práctico pero pierde rápidamente su forma y apariencia original.

Alforón: es un material seguro y natural que garantiza el buen paso del aire. Se acomoda al contorno del niño y de la madre por lo que es cómodo de usar pero lo negativo es que no es lavable, por lo tanto se sacude o se aspira.

Adicionalmente a esto, algunas usuarias se han quejado del ruido que hace, tanto que llega a alterar la tranquilidad del bebé durante la lactancia.

Poliestireno: Las bolas de poliestireno son suaves y ligeras por lo que la almohada respira con facilidad, hace que sea más elástica y cómoda de usar. Además, tiene propiedades ortopédicas.

Lana y plumas: son las menos recomendadas pues pueden causar alergias en el bebé, además no se puede lavar

¿Cuánto me costará?

Pueden encontrarse a partir de los 30 € aproximadamente (los más pequeños), llegando a costar como norma unos 50-60 €, pudiendo encontrar algunos cerca de los 100 €.

¿Es necesario comprar un cojín de lactancia?

A lo largo de los primeros meses de vida de tu bebé, comerá como mínimo cada 2 a 3 horas o lo que es lo mismo unas 8 a 10 veces al día y cada toma dura al menos 20 minutos, esto implica que pasarás muchas horas en la misma posición, lo que se traduce en dolores de espalda, lumbares o cervicales.

Entre las razones de mayor peso para adquirir este accesorio están que puede ser utilizado por una mujer embarazada para estar más cómoda en la cama o el sofá

Luego, cuando el pequeño ya ha nacido, sirve para ponerlo encima y poder dar el pecho sin tener que sujetar al bebé con los brazos continuamente evitando además que la mamá se incline hacia adelante a riesgo de padecer dolores de espalda.

Más tarde, cuando el chiquillo ha crecido y puede mantenerse un poco sentado, puede utilizarse para él, para que esté sentado en el hueco del cojín, en el suelo o el sofá, y el cojín en sí le sirva como soporte trasero y lateral.

Sin embargo, si lo piensas bien, una madre que da el pecho puede buscar la posición más idónea sin cojines (es lo recomendable) y, una vez tiene al bebé bien enganchado, añadirlos si hace falta para fijar al bebé en dicha posición.

Si una madre es de dar el pecho siempre sentada, sí podría irle bien un cojín de lactancia, pero hay madres que dan el pecho sentadas, de pie, tumbadas, mientras duermen de noche, etc., y estas madres pueden hacer las tomas que hagan sentadas con uno o dos cojines normales.

Cuando el niño crece, puede sentarse también en el sofá con cojines alrededor que hagan la misma función, por lo que a pesar de ser un cojín aprovechable, no parece ser imprescindible.

Puede ser un artilugio muy útil, si le sabes sacar provecho a los 50-60 € que cuesta como promedio. Sin embargo, si no están las cosas como para gastar, puede conseguirse el mismo resultado con unos simples cojines bien puestos.

¿Por qué toda madre debe tener un cojín de lactancia?

Las almohadas de lactancias cojin-de-lactanciason muy útiles, inclusive desde que la madre está en las últimas etapas de embarazo ya es provechosa, por ofrecer una postura cómoda cuando es difícil conseguirla por el estado tan avanzado.

Aunque algunas personas las consideran un lujo, estos cojines son una necesidad tal como las almohadas regulares que tenemos en casa, las cuales por muchas que haya no terminan de ser tan funcionales y ergonómicas para una mujer que está lactando.

Las sesiones de amamantamientos duran en promedio 40 minutos, ocurriendo cada 3 horas aproximadamente, y en algunos casos se hacen hasta 12 veces al día, por lo que sentirse relajada y bien respaldada es un requerimiento mínimo necesario para la madre.

Asimismo, hay que considerar que la lactancia se recomienda de manera exclusiva hasta los seis meses del bebé y posteriormente complementada con otros alimentos hasta los dos años, así que, es una etapa lo suficientemente larga como para convertir en una prioridad el bienestar de la mamá y  el niño.

Para resumir, la lactancia se considera un acto de esfuerzo físico donde el apoyo adecuado es clave para evitar fatigas, dolores y otro malestares que podrían hasta afectar la producción de leche de la madre y en la que también el bebé que por no estar en una posición adecuada afectaría su ingesta.

Y es por todo esto que se debe considerar que una almohada bien hecha representa la reducción de tensiones de la mamá, así como también el lugar ideal para recostar al pequeñito y cumplir de la mejor manera con este proceso que afianza la unión entre ambos.