La Mejor Pasta Térmica de 2019

A la hora de instalar un disipador de calor o una tarjeta de video, nada como contar con la mejor pasta térmica para llevar al máximo el rendimiento del equipo, porque aún cuando se trate del mejor sistema de enfriamiento, estos equipos deben verse complementado necesariamente con la pasta térmica, ya que sin ella sencillamente el aparato no se desempeñará de la manera para la que fue ideado.

¿Cuál es la mejor pasta térmica?

Como se sabe existen varias marcas, algunas de buena calidad y otras no tanto, pero para saber cuál es la de mejor desempeño indagamos sobre las más resaltantes del mercado, y basándonos en su precio, presentación, tamaño, facilidad de aplicación y otras características, llegamos a un grupo de cinco que le han brindado a los usuarios la mejor experiencia a la hora tener un sistema eficiente de disipación de calor.

A continuación te presentamos las mejores pastas térmicas: 

1. Arctic MX-4 

La de contextura más dócil

A diferencia de las pastas anteriores de la marca, la consistencia de esta es más ligera y no es tan pegajosa, de manera que será fácil de aplicar y más rendidora por tener una dosis controlada.

Podrás estirarla sin problemas lo que es una ventaja a la hora de usarla exactamente en los lugares que necesitas, además es adhesiva de alta conductividad térmica, no endurece, y no es corrosiva.

Es de uso profesional, perfecta para utilizarla en los fancooler y microprocesadores, y te encantará lo eficiente que es al descender la temperatura, aparte de disipador de aire podrás usarla, en portátiles e incluso en circuitos de consola y en promedio refrescará hasta tres grados menos comparada con productos de características similares.

También es súper duradera si está bien almacenada y cerrada con su tapa y su presentación de 4gr es económica, pero si necesitas más puedes comprar hasta de 65g.

2. Thermal Grizzly 

La mejor para los procesadores

La marca Thermal Grizzly es alemana y está bien posicionada con los productos que trabajan contra las altas temperaturas.

En este caso presenta una grasa térmica en forma de jeringa con un contenido de 7,8 gramos capaz de controlar el calor en microprocesadores.

La consistencia del producto es líquida, sin embargo el aplicador es sencillo y exacto de manera que tendrás el producto bajo control.

Es una pasta de excelente calidad de rápida respuesta y  altamente conductiva. No tiene precisamente un precio bajo, pero la calidad del producto es superior.

3. CoolerMaster RG-ICV1-TW20-R1 

La mejor para los CPU o GPU

Es una pasta térmica blanca con un contenido de 32 gramos que será súper rendidor.

La aplicación es perfecta además se esparce con facilidad, además trae una espátula que te ayudará a que el contenido no se salga de su sitio.

Funciona bien, rinde para varias aplicaciones y es de la más recomendadas entre los usuarios.

El compuesto térmico es de alta conductividad y de baja resistencia. Con el mismo podrás encontrar una dispersión de temperatura eficiente y lo mejor es que es de las más barata.

4. Noctua NT-H1 

La de mejor relación precio – calidad

Es una masilla que garantiza un intervalo de temperatura entre -40 y 90°C, asimismo es estable y contiene 1,4g.

El producto es sencillo de aplicar, la dosis será efectiva,  duradera y además no conduce electricidad.

Es una de las mejores pastas del mercado, llegando a bajar la temperatura en comparación con otros productos desde 1° hasta 6°C.

Sentirás como tu ordenador, rinde más, se vuelve eficiente y ya no sentirás esa temperatura que te ponía nerviosos y te obligaba a dejar de trabajar.

El producto es superior, sin embargo el precio se mantiene asequible por lo que es una pasta que vale la pena comprar.

5. Arctic Silver AS5 

La más efectiva

Su composición 99% en plata gris garantiza la más efectiva conductividad que esperas de un producto como éste. Las partículas son microscópicas y el contacto entre éstas maximiza la transferencia térmica.

A pesar de estar basada en metales el producto no conduce electricidad, manteniendo la eficiencia de la masilla sin ninguna clase de riesgos.

Para una utilización más efectiva es conveniente distribuirla por los disipadores, sin embargo, en el CPU  solo basta una cantidad regular.

Esta pasta térmica no se vence, no obstante si la pasta seca por un mal almacenamiento ya no se podrá usar.

¿Qué es la Pasta Térmica? y ¿Para qué sirve?

Como también se le conoce, la grasa siliconada, silicona térmica, y en algunos casos como cola térmica, es una sustancia que aumenta la conducción de calor entre la superficie que una dos partes que no tiene contacto.mejor-pasta-térmica

La pasta se utiliza generalmente en el interior de una CPU y se coloca parte irregulares del área donde el aire pueda quedar atrapado ocasionando un aumento del calor y disminuyendo a la efectividad del disipador.

¿Cómo aplicar la pasta térmica?

El producto debe aplicarse sobre el difusor térmico, cuidando que no alcance a otros elementos en los que se perdería la efectividad, como por ejemplo, la resistencia.

Asimismo debe colocarse la cantidad adecuada, la cual depende de las dimensiones del aparato, ya que si se utiliza en exceso sería totalmente desfavorable, eliminando la refrigeración que a su vez podría proporcionar la cantidad justa, que generalmente es muy poca, razón por la cual estos productos vienen en cantidades pequeñas y aplicadores precisos.

Tipos de pasta térmica

Básicamente existen tres tipos de pasta térmica:

Basada en metales:

Son las más demandadas por ser las que ofrecen mayor rendimiento de los tres. El producto está compuesto por partículas metálicas diminutas doradas, plateadas, de aluminio o de cobre que funcionan como las principales conductoras térmicas.

La particularidad de este tipo de pasta es que por su composición también conduce electricidad pudiendo ser una desventaja o limitante en su uso.

Basada en cerámica:

A pesar de que es eficiente no es tanto como la metálica, sin embargo, al estar compuesta por cerámica la pasta no conduce electricidad.

Basada en silicio:

Es sencillamente otra opción, también funcionan bien, pero no es tan efectiva como las anteriores. Las almohadillas originales de los disipadores de calor generalmente están fabricadas con esta pasta y además al adquirirla mayormente  vienen complementada con un kit de refrigeración.

¿Pasta térmica o grasa térmica? ¿Es lo mismo?

La grasa térmica, pasta térmica o grasa silicona es lo mismo, cumplen la misma función, pero como te lo mencionamos anteriormente algunas varían en los componentes y hasta en la presentación, además que como todo producto hay marcas que ofrecen mayor efectividad que otras.

Igualmente, algunos utilizan la pasta térmica específicamente para disipar la temperatura en los microprocesadores y otros por su parte prefieren la grasa siliconada para engrasar áreas que se someten a altas temperaturas como en circuitos de impresoras. Sencillamente es a elección del usuario la finalidad del producto.

¿Por qué necesitas la pasta térmica?

Los procesadores de PC por muy avanzados y modernos que sean la mayoría de las veces se han visto superados por la demanda de aplicaciones simultáneas que desea manejar el usuario, lo que hace que los equipos produzcan un alto nivel de calor, sobre todo cuando el procesador dedica más recursos de lo normal a ciertos programas para cumplir con las tareas.

Ante esta situación el equipo se ve forzado y expuesto a un colapso donde puede presentar daños irreversibles en los componentes principales del ordenador, teniendo mayor riesgo las computadoras gaming o las que necesiten más recursos.

Por esta situación disipar el calor ha sido un reto para los fabricantes de CPU y que hasta hoy día, a pesar de que puedan producir menos calor que antes no es un caso resuelto totalmente, y ésta es la causa por la que los usuarios finales deben preocuparse por tener un sistema seguro de enfriamiento que ayude a mantener baja temperatura del equipo.

Uno de los sistemas de enfriamiento más seguros y eficientes es un ventilador de CPU, disipador de calor o base de refrigeración combinado con la pasta térmica, y es ahí donde el mencionado producto cumple una función indispensable en el correcto funcionamiento y rendimiento de tu ordenador, laptop o notebook.

Lo más recomendado es cambiar la pasta térmica cada año. ¿Cierto o falso?

La frecuencia con la que se debe cambiar la pasta térmica para el CPU y GPU en un ordenador portátil, depende de muchos factores.

Según los expertos, solo en casos en los que vuestro portátil presente sobrecalentamiento o problema de temperatura, se haría menester el cambio de la pasta térmica.

Os hablo de que lleguéis a notar que el núcleo de la CPU de vuestro portátil alcance más de 90° C y/o el sistema se apague debido a la máxima Tj (temperatura de unión) que generalmente está entre los 95-105 ° C para consumo.

No obstante, muchos acotan que la vida útil de la pasta térmica es de cinco a seis años.

Ello, obedeciendo a su vez al hecho de que se trate de una pasta térmica de buena calidad y que haya sido aplicada correctamente; y segundo, del tipo de pasta térmica, cosa que la mayoría de los usuarios desconocen, incluso, de la existencia de dicho compuesto en “las entrañas” del ordenador.

Moraleja: es falso que lo más recomendado es cambiar la pasta térmica cada año.

Claves para encender el ordenador después de aplicar la pasta térmica

Entre las dudas de todo usuario promedio, está si debería o no encender el equipo inmediatamente después de aplicar la pasta térmica. Y no es para menos, ya que se trata de un compuesto colocado en unas de las zonas más susceptibles del ordenador.

Ahora bien, el asunto no es “si debería o no”, sino que el ordenador efectivamente logre encenderse de inmediato tras la colocación de la pasta térmica.

Eso sí, es recomendable que controléis la temperatura de vuestro CPU para verificar la conexión de éste con el disipador. Esto, solo posible poniendo en marcha todo el sistema, comprobando que el ventilador esté trabajando e ingresando a la BIOS.

Y ¿Cómo ingresar a la BIOS?

Muy sencillo. Presionando la tecla “F1” o “Del” o “supr” durante el inicio de sistema, hasta que aparezca el menú de BIOS.

Y ¿Cuál es la temperatura normal de la CPU y GPU?

La de la CPU, por debajo de los 40° C cuando está inactiva; e igual para la GPU.

Las 2 buenas razones para no usar un enfriador de CPU sin pasta térmica

Si alguna vez ha pasado por vuestra mente la posibilidad de usar un enfriador de CPU sin una capa de pasta térmica entre el enfriador y la CPU, os digo que eso sería una de las más crueles manifestaciones de odio contra vuestro equipo.

Y es que si lo llegaseis a hacer, el calor simplemente no se transferirá adecuadamente de la CPU al enfriador y, por ende, la CPU se calentará tanto que lograría causar un daño permanente al ordenador.

Estos son los 3 beneficios de la pasta térmica

Básicamente, la pasta térmica tiene como propósito optimizar la conductividad térmica entre la CPU y el disipador de calor, a modo de no solo evitar el sobrecalentamiento del procesador sino que también procurar el rendimiento de alta calidad del sistema.

Para disipar el calor y disminuir la temperatura de la CPU

Aplicándola a las superficies de contacto tanto de la CPU como del disipador de calor, la pasta térmica es capaz de proveer una buena disipación de calor y disminución de la temperatura de la CPU.

Para evitar que la CPU funcione en altas temperaturas

Sin pasta térmica y en marcha, una CPU funcionaría de entre 20 a 300 o incluso niveles más calientes de lo normal, lo cual acarrearía bajo rendimiento del sistema, sobrecalentamiento del procesador e incluso daños mayores.

Para rellenar los baches de la superficie de la CPU o disipador de calor

Por esencia, las superficies de contacto no son lisas ni perfectas; y con un escenario así, el aire –que es considerado el peor conductor térmico- no solo queda atrapado, sino que además evita que la temperatura de la CPU se reduzca.

La pasta térmica ayuda a resolver dicho flagelo al rellenar esos baches y procurando una mejor disipación de calor.

Paso a paso de cómo extraer y reaplicar la pasta térmica de forma fácil y sencilla

Antes de entrar en materia, es menester que tengáis en cuenta que no existe momento específico en el cual debéis eliminar la antigua pasta térmica por una nueva. Incluso, la mayoría de las veces, es suficiente -y más beneficioso- hacerle mantenimiento al ordenador.

Ahora bien, si definitivamente es ineludible la acción –porque estáis experimentando problemas de temperatura o han pasado más de 5 años- antes de iniciar el proceso es necesario que tengáis alcohol isopropílico al 99%, un trapo limpio y la pasta térmica.

Listo lo anterior, es momento de poner manos a la obra.

1.- Limpiad los bits de la CPU, el disipador térmico y la superficie del procesador, vertiendo un poco del alcohol isopropílico sobre las partes y dejando actuar por algunos minutos.

2.- Pasad el trapo limpio por las partes mencionas.

3.- Colocad la pasta térmica.

4.- Acoplad las partes.

5.- Encended el ordenador y comprobad que todo esté marchando bien (ventilador girando y que en la BIOS se muestren las temperaturas normales de la CPU y GPU).

Importantísimo. Si sois nuevos en esto, es recomendable que lo hagáis con las recomendaciones y/o asistencia de un técnico especializado, ya que en “la aventura” podríais ocasionar daños mayores.