Las 5 Mejores Tazas de Aprendizaje de Bebé y ¡Adiós al biberón!

A medida que tu peque crece necesita de tu ayuda la-mejor-taza-de-aprendizajepara ir superando etapas. Una taza de aprendizaje de bebé suele hacer más sencillo el proceso de transición que permite decirle adiós a los biberones, para siempre. Estos deben quedar atrás entre el  primero y los dos años de edad.

¿Por qué dejar el biberón? La mayoría de los pediatras lo recomiendan para evitar problemas dentales más adelante.  Y claro está que no puede pasar la vida alimentándose mediante una tetina.

De hecho, la Asociación Española de Pediatría apoya el uso de un vasito de entrenamiento para que tu niño tome agua desde antes del año, si lo alimentas al pecho. Así evitas el uso del biberón y tu hijo avanza más rápido, en este sentido. Todo forma parte de la enseñanza para lograr buenos hábitos alimenticios.

Si has llegado a ese momento crucial y necesitas comprar una tacita de esta clase, esta lista con las más buscadas te ayudará a decidir.




Las 5 mejores tazas de aprendizaje de bebé

La opinión de una mamá experta no puede ser pasada por alto. Para la seguridad de tu nené, tienes que prestar atención a alguna comparativa o test que te oriente sobre los mejores productos a usar. También necesitas buscar, entre todas, una marca reconocida que dé garantía de buena calidad a un precio asequible. Aquí están algunos de los vasos de entrenamiento mejor valorados del mercado.

 

1. Taza de Aprendizaje Vital Baby 49801

Un par muy liviano

Son un par de tacitas con un simpático diseño y dos colores diferentes. Le dan al peque la opción de escoger el color del día o en el caso de que tengáis morochos, estos pueden usar una taza cada uno. Son livianas con un fondo ancho y son apilables para ahorrar espacio cuando se guardan. Se pueden meter en el congelador para bebidas frías o en el microondas para las calientes. Para lavarlas está permitido el lavavajillas. No incluyen boquilla así que para empezar es mejor servir poco líquido y así el bebé se irá acostumbrando a utilizarlas.

2. Taza con válvula antigoteo Philips Avent SCF782/20

Para beber sin esfuerzo

Pertenecen a la reconocida marca de productos para niños Philips Avent. Su diseño es ergonómico y práctico porque permite beber por todo el borde de la taza, como si fuera un vaso corriente para adultos. Con el fin de ayudar al peque en el agarre, incluyen un set de asas con colores contrastantes que hacen juego con los del vaso. Están hechos de plástico pero la válvula es de silicona. La taza es muy resistente a las caídas. Incluyen lindos motivos infantiles en la decoración.

3. Taza aprendizaje de fibra de arroz The Dida World Glops

Ecológico y biodegradable

Para quienes son defensores de lo natural, este modelo va muy bien. Está elaborado en fibras de arroz que son ecológicas y biodegradables. Es libre de tintes. Puede introducirse en el microondas por debajo de tres minutos y permite el lavado en el lavavajillas. Por supuesto es BPA free, así que no hay riesgos de intoxicación por este químico. La boquilla dosificadora está fabricada en silicona para comodidad del pequeño.

Es desmontable así que una vez que el niño aprenda, puede usar el vaso como uno común, sin la boquilla. El material es delicado así que deben prevenirse las caídas.

4. Vaso antiderrames de entrenamiento Munchkin Miracle 360°

Antiderrames 100%

El fabricante de este vaso garantiza una tecnología antiderrames y antigoteo 100%. Tiene un diseño 360° sin pitorro o pajilla que permite beber de todas partes, logrando que el niño se acostumbre más fácilmente a dejar el biberón. Además también protege su dentadura. Sus partes son extraíbles lo que facilita su aseo. Viene en colores unisex. Hace que la transición se produzca sin inconvenientes.  Le faltaría una tapa para llevarlo a la calle, pero si lo queréis para uso exclusivo en casa, está perfecto.

5. Taza de aprendizaje 3 en 1 Beaba 913385

La taza evolutiva

Este modelo se presenta como una opción que evoluciona con el crecimiento del bebé. Puede ser un biberón, un vaso de entrenamiento y una taza común. Posee asas o mangos ergonómicos, móviles para un mejor agarre y tiene un sistema de cierre antifugas para evitar derrames.  Es muy sencillo de limpiar y puede ser usado por niñas o niños ya que su diseño es unisex. La base o el fondo es muy simpático y práctico para evitar que se voltee.




¿Por qué usar una taza de aprendizaje como transición?

¿Os habéis preguntado si es realmente útil una taza especial sin derrames para que el niño pueda tomar líquidos solito? Si sois mamás o habéis oído experiencias ajenas,  sabéis que esta etapa no es sencilla. La motricidad de los niños va desarrollándose con los años y con la práctica. Mientras más temprana sea la estimulación mejor.

Otorgarle la oportunidad de valerse por sí mismo y que lo logre, despierta en tu peque una buena autoestima y el deseo de seguir aprendiendo. El vasito de entrenamiento suele tener asas que ayudan al niño a cogerlo mejor y a tomar líquidos cuantas veces lo desee, sin tener que depender de su madre u otra persona mayor.

Pero desglosemos  y veamos a profundidad algunas de  las más destacadas ventajas de estos accesorios de lactancia y alimentación para bebés:

  • Hidratación

El vaso antigoteo, como es antiderrame precisamente, permite al bebé mantenerse hidratado, calmar su sed cada que desee, sin requerir la asistencia de los padres. Como esto le da mayor autonomía, beberá más agua de la que le proporcionáis, justo la que necesita para conservar su hidratación.  Por supuesto, ese hábito favorecerá su salud y vosotros estaréis más tranquilos.

  • Portabilidad

Cuando salgáis de paseo estos vasitos no generarán problemas de derrames. Son más fáciles y cómodos de transportar. Incluso para el peque, que lo toma por las asas, es más fácil de cogerlo sin que se le caiga. Él mismo podrá cambiarlo de lugar mientras juega y nadie tendrá que usar la fregona para limpiar el piso.

  • Conveniencia

Convenientes para el bebé, convenientes para los padres. Cuando puede satisfacer una de sus necesidades por sí mismo, no solo gana confianza, sino que mamá y papá ganan tiempo para hacer otras tareas. El tiempo invertido en darle un biberón o un vaso regular con agua y/o limpiar el piso por líquidos derramados, se ahorra en cantidad.

  • Transición

Para un peque acostumbrado al biberón puede costar un poco tomar de un vaso o una taza regular. Tal vez no esté listo para el peso y la sujeción. Además, inclinarlo para que el agua baje hasta la boca es todo un tema. Es necesaria la práctica hasta que pueda hacerlo sin derramar una sola gota.

Esto da a la taza de entrenamiento un punto importante a favor.  Servirá para practicar y lograr el objetivo. Quizá suene un poco exagerado, pero para el niño esto es un gran reto y es un triunfo cuando consigue hacer algo sin ayuda.




Diseño de los vasitos de aprendizaje

La taza de aprendizaje no es más que una asistencia en la transición del biberón al vaso regular. De eso se trata. Una ayuda para que el bebé adquiera la habilidad de tomar cualquier bebida sin hacer desastres durante el proceso.

¿Cómo funcionan? Lo usual es que incorporen una boquilla con una válvula que impide al líquido en el interior salirse si el vaso se cae o se voltea hacia abajo.  Suelen tener un diámetro más ancho que el de un vaso común o un biberón, pues la intención es ayudar al niño a posicionarlo sobre una superficie sin que eso sea una dificultad.

También suelen añadir asas para una mejor sujeción y los colores y motivos de decoración son infinitos. Según tus gustos puedes escogerlos para niña o niño.

¿Cuál es el mejor tipo de taza de aprendizaje?

  • Plástico

Son las más usadas, más ligeras y tienen un precio menos costoso que otras fabricadas en materiales diferentes. Sin embargo, debes preferir aquellas que indiquen ser libres de Bisphenol A (BPA). Esta es una sustancia química que se utiliza para endurecer el plástico y mantener alejadas las bacterias que contaminan las comidas. Sin embargo, se cree que pudiera tener efectos secundarios en la función endocrina, cuando se está muy expuesto a ella, así que mejor evitarla.

  • Acero inoxidable

Si no te molesta el ruido cuando se caiga, esta versión es buena alternativa. No genera los problemas químicos relacionados con el plástico y además es mucho más duradera. Su limpieza es fácil y sirve de protección térmica para la leche o los líquidos que requieran refrigeración.

  • Cristal

Aunque tampoco tendrás que preocuparte por el BPA en este caso, los vasos de vidrio son más pesados y riesgosos, al romperse con mayor facilidad. Sin embargo, en su mayoría traen mangas de silicón que evitan que se resbalen de las manos y los protegen un poco de caídas no muy altas.

  • Silicón

Es otro de los materiales más utilizados para las tazas de entrenamiento. Casi siempre está presente en las boquillas, pajillas y las asas. Como el material es suave y blando, tu bebé puede sentirse muy tentado a mordisquear cada una de estas partes. Rascando sus encías, claro está, la dentición está en proceso. Así que la pega que pueden tener estos vasitos es justamente eso, que tal vez debas buscar recambios o comprar una taza completamente nueva luego de un tiempo con ella. Será un amasijo de mordiscos.

¿Qué buscar en una nueva vaso de aprendizaje para bebés?

Cuando vayas a buscar y comprar, no olvides esta lista de cosas indispensables en una taza de entrenamiento.

  • Asas:

Hay tacitas que no las traen, otras que traen una sola o las que vienen con dos. Como estáis en un período de ensayo y error, podéis ir probando a ver cuál le agrada más al peque. Algunos las prefieren con las dos, otros con una e incluso hay los que se inclinan por la que no tiene asas, por su similitud con el biberón. Es cuestión de probar.

  • Libres de Bisphenol A (BPA):

Como explicamos antes, esta sustancia presente en algunos envases de plástico, tiene varios cuestionamientos sobre sus efectos en el ser humano. Así que lo mejor es buscar en los empaques donde diga que el vaso es libre del BPA.  Los vasos más opacos suelen ser más libres del BPA que aquellos con plástico transparente.

Otro dato es verificar la cantidad de veces que ese plástico ha sido reciclado. Eso puedes verlo en el fondo del envase. Evita los que digan 7 PC pues no son de buena calidad ni muy saludables.

  • Fondo ancho:

Cuando la parte de baja de la tacita es más ancha y con un diámetro mayor, hay menor riesgo de que esta se voltee y se derrame. Para el bebé será incluso más fácil colocarla sobre cualquier superficie.

  • Piezas desmontables:

Si todo se desarma es más simple el proceso de su limpieza. Además, si alguna parte se daña, seguramente podrás hallar un recambio para reemplazarla, sin necesidad de comprar una taza nueva.

Guía para enseñar a tu peque a usar vasito de entrenamiento

El momento ideal para comenzar a practicar la toma de líquidos en vaso es a los 6 meses. En ese instante ya el bebé tiene mayor dominio de su motricidad gruesa y puede coger con ambas manos un envase y llevárselo a la boca.

Es importante tener paciencia pues en ocasiones este proceso tarda algunos meses. Siguiendo estas recomendaciones podrías tener éxito antes de lo que imaginas.

    • A la hora de la comida (con el niño sentado en su trona para bebés), sirve un poco de agua en la tacita y muéstrale cómo usarla.

 

    • La hora del almuerzo es la más favorable para intentar.

 

    • En unos días, el niño se dará cuenta de que el vasito es mucho más que un juguete y le dará el uso adecuado.

 

    • Cuando esto suceda, comienza a servir otras bebidas en la taza, por ejemplo zumos de frutas.

 

    • Llegada esta etapa también puedes servirle líquidos a otras horas de comida como el desayuno y la cena.

 

  • La leche que toma por la noche casi siempre es el último hábito en cambiar. Con mucha paciencia, al cabo de un año el bebé habrá dejado el biberón y poco después podrás ir cambiando a los vasos ordinarios.

 

Consejos para limpiar un vaso de aprendizaje para bebés

Por la cantidad de compartimientos y ranuras que puede tener una tacita de entrenamiento, muchas veces quedan restos de los zumos y de la leche. No es sencillo lavarlos así que hay que seguir las instrucciones de limpieza al pie de la letra según cada caso, la marca y lo que diga el empaque.

Es imprescindible evitar la formación de moho y bacterias que puedan enfermar a tu bebé.

Algunos son de lavarse a mano, otros permiten el lavavajillas. Luego de esta limpieza, también es recomendable el empleo de un esterilizador, aquel que se usa para los biberones. Este elimina las bacterias y deja al vasito listo para usar.

Si el modelo no permite estas prácticas, un cepillo especial para lavarlo es esencial para llegar a esas zonas difíciles de alcanzar y que albergan gérmenes.

Los que traen una pajilla también requieren un pequeño cepillo especial, de esos que son delgados, largos y flexibles.