Los Diferentes Tipos De Cafeteras Para Lograr Un Rico Café A Tu Gusto

Si eres adicto al café y no tienes una cafetera en casa, este post es para ti. Seguramente, lo primero que haces al levantarte es prepararte una taza con tu complaciente café instantáneo, que, si bien no es malo, en ocasiones has querido probar algo mejor preparado a tu gusto. Entonces piensas, ¡debo tener una cafetera! Es bueno que sepas, que la máquina de café depende del estilo de vida y del tipo de café que te gusta. Elegir una puede ser difícil mas no imposible. Así que, echa un vistazo a las diferentes cafeteras que podrían cubrir tus necesidades.


Los 7 mejores tipos de máquinas de café y su funcionamiento

cafeteras

#1 Percolador, vieja pero cumplidora

Este tipo de cafetera data del siglo XIX, pero hace un café tan aromático y exquisito que aún se encuentra vigente en todas partes del mundo. Claro, fue modernizada para adaptarla a los nuevos tiempos. Si consumes mucho este oloroso líquido, la Percolador es perfecta para ti, porque puedes preparar de 4 a 12 tazas de café. Está disponible en aluminio, cobre y acero inoxidable.

Esta máquina se divide en dos secciones: una, donde se deposita el agua; y la otra, donde colocas la cantidad de café molido de tu preferencia.  Si bien algunas necesitan el calor de una estufa, otras ya tienen dispositivos de calefacción incorporados, por lo que solo debes enchufarla y listo. En un abrir y cerrar de ojos tendrás un rico café hecho a tu gusto.

#2 Moka, la más popular

La olla Moka es la más popular de todas las cafeteras. Está disponible en diferentes tamaños, de una a 18 tazas de 50 ml. Mantiene su diseño original de aluminio con mangos de material plástico. Se compone de tres cámaras: la primera, cámara inferior para colocar el agua; la segunda, embudo mediano de tallo largo para el café molido; y la tercera, cámara superior para que caiga el café recién hecho.

¿Cuál es el procedimiento? Similar al anterior.

Llenas la cámara inferior con agua. En el embudo, colocas el café molido que más te guste. Arma todos los componentes de la cafetera según las instrucciones de uso y colocas la máquina sobre la estufa. Cuando el agua hierva, aumentará la presión en la cámara inferior empujándola por el embudo hacia la cámara superior.

Cuando la escuches burbujear es porque la cámara inferior se está quedando sin agua y tu café va estar listo. Apagas el fuego, desenrosca la parte de arriba de la cafetera y ¡listo! Sirve tu café y disfrútalo.

#3 Prensa Francesa, para un café tinto

Si te gusta el café fuerte y lo quieres en menos tiempo, la prensa francesa es ideal para ti. Una de las ventajas de esta cafetera es su portabilidad y autonomía, por lo que la puedes llevar a donde quieras para elaborar un exquisito tinto.

Esta cafetera no es más que un contenedor cilíndrico con un émbolo. El procedimiento para obtener un excelente café oscuro es bastante sencillo. Se vierte agua caliente con el café, se agita y se deja durante un período de tiempo de 3 a 5 minutos, sin dejar que el agua se enfrié. Luego, se empuja el émbolo para presionar el cipo del café hasta el fondo del recipiente. Sirve el café por el caño ubicado en la parte superio

#4 Cafetera de vacío, un café con proceso exclusivo

La Vaccume Coffee Maker tiene un diseño particular semejante a una máquina para hacer experimentos. Sin embargo, arroja una taza de café con un proceso exclusivo.

Esta cafetera de vacío está compuesta por tres partes: dos cámaras apilables y un filtro. La cámara inferior es una jarra de estufa para colocar el agua y la superior es un recipiente de vidrio con un vástago para poner el café. El filtro conecta el vástago a la porción del recipiente de vidrio.

El proceso de preparación es semejante al de las cafeteras con estufa. Para obtener una buena taza, debes llenar la cámara inferior con agua y la cámara superior con café molido. Arma tu cafetera y colócala en la estufa. Una vez que el agua comienza a hervir, aumenta la presión y la empuja por el vástago a través del filtro y en el recipiente que contiene el café.

Verás una pequeña cantidad de agua en el tazón inferior que sigue humeando manteniendo la temperatura constante. Tienes que mantenerlo por 2 minutos. Después, quitas la cafetera de la estufa para que el filtro se enfríe rápidamente, creando el vacío de baja presión en la cámara inferior y aspirará el café preparado de la cámara superior a la inferior eliminando todos los sedimentos a través del filtro.

Evidentemente, hay que tener paciencia para preparar el café en esta máquina, pero valdrá la pena.

#5 Cafetera por goteo, la más práctica

Si no tienes el tiempo suficiente para preparar un cafecito mañanero luego de una trasnochada, la máquina de goteo es excelente porque es una de las más fáciles de usar y no te quitará tiempo. Y si te gusta con filtro mejor aún. La cafetera por goteo está disponible con dos tipos de filtro: de papel, que debes cambiarlo cada vez que lo uses; y de metal o plástico, que debes lavarlos terminada tu preparación.

Aunque los preferidos son los filtros de papel, algunos aseguran que el café toma el sabor del papel. Sin embargo, hay que resaltar que, el filtro de papel absorbe el aceite extraído que ayuda a dar un sabor extraordinario al café, mientras que los filtros de metal no lo hacen.

La preparación en este tipo de máquina de café es muy simple, si es manual, coloca el café en el filtro y vierte lentamente el agua caliente. Si es automática, llena el deposito con suficiente agua, coloca el café en el filtro, enciende y espera que toda el agua pase por el filtro. Tendrás un delicioso café en tu jarra.

Ahora, si la cafetera tiene configuraciones avanzadas, debes ajustar la temperatura y velocidad de extracción. Quizás, al principio, pierdas el control sobre la infusión, pero después le agarras el truco y tendrás tu merecido café.

#6 Cafetera espresso, la excelencia en café

La máquina de café espresso ha pasado por varias mejoras desde el siglo XIX hasta la fecha, pero ha mantenido un método de preparación para obtener un excelente café espresso. Son múltiples los diseños creados para producirlo. Algunas de estas cafeteras poseen elementos comunes, como un cabezal de grupo y un portafiltro. Además, pueden tener una varita que se utiliza para vapor y líquidos de espuma, como la leche, para bebidas como un sabroso capuchino o un latte.

Las hay de 3 tipos: semiautomáticas, que usan el método de la bomba; automáticas y completamente automáticas, que usan el método de presión. La Espresso, básicamente elabora la infusión por la fuerza del agua hirviendo que pasa a través de un disco de café finamente molido y un filtro para producirlo.

#7 Cafetera térmica, para mantener el calor y el sabor

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Si eres consumidor habitual, las cafeteras de filtro con jarra térmica son sin duda para ti.  La diferencia con respecto a las otras, es que estas máquinas no solo son más duraderas, atractivas y resistentes a los arañazos, sino que conservan la temperatura de tu café sin que pierda su aroma y sabor. Además, las puedes usar como jarras de servicio, porque vienen con un cierre hermético de plástico y una boquilla en forma de pico para que el café no se derrame.

Según el tipo de café

Al elegir una cafetera, lo que debes considerar en primer lugar es qué tipo de café te gusta. Algunos prefieren el espresso, otros el negro o tinto. Sin embargo, cuando vas a la tienda, hay tantos modelos, que quizás te dejas impresionar por la estética del producto y no tomas en cuenta el café que deseas tomar. Es importantísimo que vayas convencido de lo que quieres para que obtengas la que realmente necesitas.

De acuerdo al consumo

Si eres consumidor habitual y puedes tomar grandes cantidades de café, lo mejor es adquirir una con suficiente capacidad. Hay un máximo de 12 tazas de máquinas disponibles en el mercado que pueden llenarse al instante, pero si una taza es suficiente para ti, la cafetera de un solo servicio es suficiente y te puede ofrecer un rico café caliente.

¿Automática o manual?

Escoger entre una maquina manual y una automática va a depender de tus necesidades. Pero, es preciso que sepas la diferencia entre una y otra. Y es que con la automática no puedes controlar el procedimiento, una vez que presionas el botón de encendido no hay vuelta atrás. En cambio, cuando usas la manual controlas el tiempo de preparación a tu gusto. Si esto no es un problema para ti y solo quieres saborear el rico café mañanero, opta por la que trabaja automáticamente, y si no puedes esperar decídete por la manual.