14 Tips Para Mejorar Tu Productividad y Mantenerte Motivado

¿Te has sentido frustrado porque no lograste cumplir todos los objetivos planteados luego de un duro día de trabajo? La razón puede ser que careces de las herramientas para lograrlos, lo que hace que te sientas desmotivado y postergues tus tareas, aun cuando te encanta tu trabajo. Sea que trabajas desde el hogar o en la oficina, hay tips para mejorar tu productividad y crear un entorno de trabajo más agradable.

1. Organiza tu día

Preparar tu día de trabajo es la clave del éxito para ser productivo. Muchas personas esperan llegar a su puesto de trabajo para comenzar a realizar sus tareas ¡error! La productividad no sucede al momento. Si deseas que todo sea más fácil y rápido organiza todo con antelación para que sepas lo que necesitas y debes hacer.

Una buena forma de lograr esa efectividad que tanto anhelas, es hacer una lista de tareas la noche anterior, esta, es una excelente herramienta que te permite organizarte y mantenerte enfocado. Eso sí, solo incluye dos o tres tareas realizables y descarta las que no contribuyen a tus objetivos personales y profesionales.

2. Acondiciona tu lugar de trabajo

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Pasar varias horas, todos los días, en un mismo lugar, puede llegar a ser abrumador, tanto que puede que te encuentres aburrido y muy desmotivado para realizar cualquier actividad por mucho que te guste.

Crear un ambiente laboral agradable, puede ser el detonante para que logres ser productivo. Para transformar tu lugar de trabajo, equípalo con elementos que sean de tu agrado, ¿te gustan las plantas? Coloca, aunque sea una, pon fotos, velas, flores o algo bonito para mirar que te saque una sonrisa y te mantenga motivado.

Estar cómodo también ayuda en tu productividad. Trabajar sentado tantas horas afectan tu salud y se puede convertir en una actividad letal. Contar con un escritorio de pie puede ser una excelente opción para ser más productivo y prevenir las enfermedades causadas por el sedentarismo, ¡claro! Siempre y cuando tengas una alfombra pie que te ofrezca mayor comodidad y te ayude a reducir la tensión sobre tus pies, rodillas, caderas y espalda.

Los beneficios de usar escritorios de pie son muchos: reducen el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer, problemas en la columna, promueven la buena postura y aumentan el rango de vida.

Sin embargo, no está demás que tengas un escritorio tradicional con una silla de oficina ergonómica que te permita tomar descansos durante la jornada o para realizar otras tareas. Sentarse de vez en cuando, también garantiza tu productividad al facilitar la buena circulación sanguínea y la adopción de una buena postura.

Ahora bien, los equipos con los que trabajes deben estar en perfectas condiciones. Si tu teclado está viejo y ya no se le ven las letras, menos productivo serás y tardarás más en realizar el trabajo. Adquirir un teclado inalámbrico (Wireless keyboard) puede hacer la diferencia para aumentar tu productividad.

La principal ventaja de este tipo de hardware es que te facilita el movimiento porque no tendrás una maraña de cables por todos lados que se unen a los de tu ordenador. Además, este cableado hace ver tu lugar de trabajo algo desordenado.

También, puedes usar un ratón para juegos. ¡Un ratón de juego para trabajar! Sí. Aunque parezca descabellado, este dispositivo cuenta con muchas acciones diferentes y es muy rápido. Tienen muchos botones que puedes configurar para poder hacer varias cosas. Son más resistentes para soportar largas horas de trabajo y se adaptan perfectamente a la mano porque son ergonómicos, lo que evitará que empieces a sufrir del túnel carpiano. No olvides colocar una alfombrilla para ratón a fin de que puedas tener experiencia más cómoda y efectiva.

3. ¡Organízate!

Cuando tu escritorio y todo tu entorno está desorganizado te estresas y todo lo que haces te parece tedioso y más pesado. ¿Te ha pasado?  Pues bien, algunas investigaciones demostraron que las personas que tienen su espacio de trabajo desordenado no son tan eficientes y están más frustradas.

Y es que el desorden reduce la capacidad de tu cerebro para concentrarse y ser productivo. Así que, trata de mantener tu escritorio organizado, desecha lo que no sirve y coloca cada cosa en su lugar. Una vez terminada la faena, ordena todo antes de ir a tu hogar.

4. Olvídate de la multitarea

Seguramente, muchas veces te has dedicado a realizar varias tareas al mismo tiempo para terminar todo lo que tienes pendiente, pero resulta que, al final del día, te das cuenta que no lograste los objetivos y casi todo quedó a la mitad.

Aunque pienses que tienes la capacidad de realizar múltiples tareas, no estás en lo cierto. Expertos en Psicología han señalado que intentarlo resulta una pérdida de tiempo y productividad, porque el cerebro no está conectado a la multitarea y tratar de ocuparse de varias cosas, limita tu enfoque, aumenta el estrés y la fatiga mental. Mas bien, enfócate en una sola tarea y termínala, antes de pasar a otra actividad.

5. Lo complicado primero

Para lograr terminar tus proyectos a tiempo y sin complicaciones procura salir de la tarea más importante y difícil a primera hora de la mañana, así evitarás postergarla. Organizar tus actividades con anticipación te hará saber que necesitas para cumplirlas. Una vez determinada la forma que le darás a cada proyecto y las herramientas que requieres, será mucho mas fácil; y si al llegar a tu trabajo comienzas por el más difícil, terminarás a tiempo.

6. Implementa la «regla de los dos minutos»

Si dentro de tus actividades tienes varias tareas pendientes que se pueden completar en dos minutos, hazlas inmediatamente. De acuerdo a David Allen, autor y consultor de productividad, implementar su “regla de los dos minutos” te hará más productivo y permitirá aprovechar al máximo el tiempo en el trabajo.

Pensar en las actividades como algo cotidiano y fácil, como cepillarse los dientes, contestar sus mensajes o lavar la vajilla, es una estrategia de administración de tiempo que mejorará tu productividad al eliminar todo aquello que te retrasa y te ayudará a ser más productivo.

7. Aprovecha tus ratos de ocio

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Si lograste terminar tus labores antes de tiempo, en lugar de perder el tiempo revisando las redes sociales o jugando tu título favorito, aprovecha ese tiempo para responder los correos pendientes, obtener más conocimiento sobre un tema que te agobia o haz tu lista de tareas para el día siguiente, y verifica si cuentas con todas las herramientas para realizarlas.

8. Desactiva las notificaciones de tu móvil

Eliminar las distracciones digitales, aunque difícil, si eres adicto a la tecnología, no es imposible. Para nadie es fácil resistirse a la tentación de revisar el teléfono cada vez que suena o vibra.

Según un estudio, el estadounidense promedio ocupa una cuarta parte de su tiempo en el trabajo revisando sus redes sociales. Aunque no es malo navegar de vez en cuando, hacerlo con frecuencia disminuirá tu productividad. Lo mejor es desactivar tus notificaciones y buscar otro momento para revisar las cuentas.

9. Escucha música

Escuchar música mientras trabajas puede ser una buena manera de concentrarte en el trabajo. Si en tu espacio hay ruido, personas entrando y saliendo, y conversando, es una excelente opción para que no te distraigas.

Aunque para algunos puede ser una distracción, se ha comprobado que mientras escuchas música clásica, sea Beethoven o Mozart, a bajo volumen, tu coeficiente intelectual aumenta y no te desconcentra. Además, puede aislar los ruidos en la oficina sin interrumpir a los demás.

10. Sal a almorzar y llénate de energía

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Muchas veces cuando llega la hora del almuerzo y estás enfocado en una tarea, decides no salir de la oficina, hasta finalizar, para no perder el hilo de lo que estás haciendo. Aunque dejar tu escritorio para comer puede afectar tu productividad, te da un poco de relajación, necesaria para continuar.

Aprovecha y disfruta tu hora para que regreses con mas energía. Camina por el parque o haz un poco de ejercicio. Toma suficiente agua antes y después del almuerzo. Mantenerte hidratado le vendrá bien a tu salud. Incluso, puedes tener tu botella de agua personal en la oficina para que no tengas que levantarte de tu puesto constantemente.

Toma una buena taza de café, si no te gusta, consume una barra de proteínas o complementa con algún multivitamínicos  para que regreses a la jornada revitalizado.

11. Sé proactivo

Para aumentar la productividad, lo mejor es ser proactivo. Tomar el control de los acontecimientos en lugar de quedarte mirando cómo suceden las cosas es lo ideal.  Si bien lleva su tiempo, porque implica considerar diferentes opciones, sopesar posibles alternativas y tomar tus propias decisiones para lograr tus objetivos, no está demás intentarlo.

Anticiparte a los problemas, buscar nuevas soluciones, dar lo mejor de ti mismo te ayudará a cumplir las tareas diarias. Así que, entre otras cosas, procura realizar tu lista de tareas, desactiva las notificaciones mientras trabajas y busca el momento indicado para revisarlas y dar respuestas si es necesario.

12. Trabaja en intervalos de 90 minutos

Ser productivo no significa trabajar más tiempo, sino trabajar de forma más inteligente para cumplir con todas las tareas en un mínimo de tiempo. Toma descansos de 10 o 15 minutos cada hora y media. Esto te permite relajarte y regresar a tu actividad renovado y más fresco.

13. Despídete de la perfección

Nadie es perfecto, y aunque todos buscan la perfección en lo que hacen, puede llegar a ser frustrante darte cuenta que al final no hay tal perfección, porque siempre habrá algo que no te satisface y pensarás que puede ser mejor.

Buscar la perfección es agotador y te retrasa con las tareas. En vez de perseguir esta ilusión, da lo mejor de ti en cada cosa que hagas y continua. Es mejor terminar, porque al final, siempre tendrás la oportunidad de ajustar y mejorar lo que hiciste.

14. Toma descansos

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Tomar descansos ayuda a mejorar la productividad y la concentración. Pueden ser descansos regulares dentro de las horas de trabajo o programados para un fin de semana. Realizar algunas actividades que no tengan nada que ver con la jornada laboral despeja la mente y te renueva significativamente.

Si es posible, trata de realizar una caminata o hacer ejercicios en la hora del almuerzo. El bombeo de sangre puede ser lo que necesitas para despejarte y volver a concentrarte. Estos descansos, evitan el estrés, el agotamiento y la fatiga. Maximizar tu eficiencia en el trabajo es lo que importa.

Si tuviste una semana agotadora, planifica unos días con tus amigos o tu pareja para ir a la playa o hacer una ruta de senderismo, estas actividades te alejarán de la rutina y de los compromisos laborales. Verás, que al retomar tus labores serás la persona productiva de siempre.