10 Trucos de Esquí Para Que Tu Viaje A La Colina No Se Convierta En Una Pesadilla

Preparar el viaje para tu estación de esquí favorita es complicado. Pero quedar atrapado en la línea de boletos de remonte y en la de alquileres, es peor aún. Y si cuando subes a la colina, tu tabla está seca y no encuentras tu pase, ¡No es tu día! Lo que sería una un viaje increíble podría convertirse en una pesadilla. Aquí, encontrarás 10 trucos de esquí para que todo salga bien.

1. Revisa tus guantes y ropa de abrigo

 

guantes de ski

¿Ya revisaste tus guantes? ¿Tu ropa para el invierno está en óptimas condiciones? Mucho antes de partir a la colina, es indispensable que verifiques toda tu vestimenta. Para ir a esquiar, hay que prepararse, y muy bien. Recuerda que, el frío es implacable y no estar debidamente abrigado puede afectar tu salud.

Cualquier chaqueta o pantalón no es lo más apropiado para protegerte del frío, el viento y la humedad. De hecho, sea cual sea la actividad que vas a realizar en la época de invierno, pero sobre todo si vas a esquiar, debes llevar hasta tres capas de ropa: una que se ajusta al cuerpo, otra que te sirva para abrigarte y la que aísla el agua, es decir la impermeable.

Si tu ropa de abrigo está algo vieja, revísala para ver si le puedes hacer mantenimiento, incluyendo los guantes. Si bien casi toda la ropa de invierno se puede lavar en la lavadora, no es recomendable hacerlo con frecuencia sobre todo la tercera capa, a menos que esté embarrada.  En caso de necesitar hacerlo, usa productos especiales para estas prendas, hay varios muy buenos que garantizan la impermeabilidad por más tiempo.

Incluso, si observas que a pesar de hacer lo posible por mantener toda tu ropa funcional, comienza a absorber agua cuando llueve. ¡No te preocupes! Si ha pasado algún tiempo, el desgaste es normal. Hoy en día, hay productos que pueden reactivar su rechazo al agua. La cera para frotar es excelente para impermeabilizar todo tu atuendo.

2. Usa tus botas nuevas antes del viaje

botas-de-inviernoElegir las botas de invierno para esquiar es algo complejo, pues debes tener en cuenta el nivel de esquí y la talla para encontrar las ideales. Eso sí, trata de escoger unas holgadas, porque, por lo general, pierden la mitad de su volumen tras varias veces de uso.

Una vez seleccionadas las adecuadas, es recomendable usarlas antes del viaje. ¿Por qué? Porque cuando un calzado es nuevo suele estar rígido, lo que causa, por ejemplo, la aparición de ampollas, muy dolorosas, por cierto. Ponerte tus botas nuevas durante varios días antes de subir a la montaña, permitirá que el calor las moldee, de manera que, cuanto te toque esquiar ya no te molestarán y estarán más suaves y cómodas. Un dato importante para cuando vayas a empacar, es que lleves algo de café, no solo para beber una taza humeante, sino que también sirve para eliminar o prevenir el mal olor de tu calzado producto de la humedad del lugar y el sudor del pie, y para absorber esa humedad.

3. Compra tus pases en línea

Los pases, conocidos como forfait, te identifican y permiten entrar y movilizarte por las pistas de esquí usando los remontes.  Aunque sin el puedes esquiar tranquilamente por la colina, no podrás usar los remontes para movilizarte, por lo que tendrás que desplazarte a pie.

Elegir la estación y el forfait es una tarea sencilla, sometida solo a tus preferencias. Si vas a una estación grande no es necesario que compres un pase de todo el dominio. Si no quieres quedarte varado viendo como los demás suben a su telesilla, lo mejor es que compres tus pases en línea, incluso aprovecha de comprar paquetes de reservas, si puedes, y hasta lecciones y alojamiento.

4. Sal temprano para evitar el tráfico

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Si quieres tener un día de esquí sin contratiempos con el tráfico, sal temprano.  El movimiento de vehículos en ciudades donde se practica esquí es espantoso sobre todo en temporada de invierno, los fines de semana y las vacaciones. Si tomas 30 minutos en llegar a tu destino, procura salir mucho antes para evitar cualquier incidente.

Así que, si quieres tener pistas nuevas y esquivar a la multitud, preséntate al menos una hora antes.

5. Alquila el equipo con anticipación

Cuando tomas uno o varios días para ir a esquiar solo o en familia, lo ideal es que alquiles el equipo con anticipación. Considera que, en época de invierno, o vacaciones escolares las estaciones de esquí estarán muy llenas de personas que aprovechan estos días para relajarse.

Casi es diciembre, y esta es una de las temporadas donde las familias suelen acudir a la colina para disfrutar en familia de esta actividad deportiva. Así que, si vas a alquilar el equipo, reserva días antes. Lo puedes hacer vía internet en la página de la estación que visitarás. Incluso, puedes cerciorarte si pueden guardar el equipo una vez terminada la jornada para no tener que cargar con ellos.

La ventaja de reservar antes, es que evitas quedarte atrapado en la cola de alquiler de la estación. Esto, permitirá que llegues a tiempo a las clases de esquí que reservaste.

 6. Guarda el número de la patrulla en tu teléfono

Las montañas son lugares inhóspitos en los que cualquier cosa puede suceder. Es muy importante que guardes el número telefónico de la patrulla en tu móvil, por lo que pueda pasar.

Si bien vas con la idea de que todo saldrá bien, por seguridad en necesario tener a quien llamar en caso de algún accidente o en el peor de los casos de que te pierdas.  Claro, procura siempre estar en grupo. Tener este número de contacto hará la diferencia entre la vida y la muerte.

7. Hazle mantenimiento a tu tabla o esquís

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Si ha pasado un buen tiempo desde la última vez que fuiste a esquiar, y guardaste tus esquís sin hacerle ningún tipo de mantenimiento, lo más probable es que estén húmedos o secos. ¡Susto!

Recuerda que, después de usar tu equipo debes secarlo y limpiar bien el material antes de guardarlo para que la humedad no la deteriore. Además, es importante desmontar las fijaciones y limpiarlas de tal manera que no quede nada de humedad. Si tiene oxido, elimínalo.

Si no hiciste nada de esto la temporada pasada ¡No te preocupes! Incluso, un mal mantenimiento puede causar sequedad en la base. Así que, es fundamental que antes de tu jornada enceres la tabla o los esquís. No importa si no la pules, al contrario, en este caso es buena idea. De hecho, lleva la cera para prevenir.

La cera para frotar es perfecta cuando no tienes tiempo de encerar o por si te dan un equipo de alquiler seco.

8. Empaca dos pares de todo

mejor-maleta-de-cabinaHasta aquí ya sabes todo lo que tienes que hacer antes de tu escapada. Ahora, te toca empacar. Aunque parece algo fácil, hacer la maleta tiene su arte. Seguramente, con la entrada del invierno saliste corriendo a reservar tu viaje a la colina para las vacaciones navideñas, o para cualquier fin de semana.

Sea tu primera aventura en la nieve o no, a veces algo de importancia se queda en casa y cuando llegas a la estación ¡Ups! Olvidaste los guantes, por ejemplo, o los que empacaste se humedecieron por la nieve y no los puedes volver a usar. ¿Qué haces? Nada. Ya estás allí y te vas a perder las demás clases, o te lanzas a esquiar sin ellos.

Para evitar que cosas como el ejemplo anterior sucedan, verifica que en tu equipaje lleves todo el atuendo que necesitas, aparte de los guantes, lleva los calcetines, calentadores de mano, de cuello, y las primeras capas de ropa que llevas antes de la impermeable.  Y si puedes llevar dos de cada prenda muchísimo mejor. Así no te quedarás varado viendo como todos se van a recorrer la montaña.

La primera capa de tu atuendo es fundamental. Procura empacar dos o tres blusas térmicas y algunos pares de leggings que estén hechos de lana merino o un material Dri-Fit. El algodón no es recomendable cuando se trata de climas fríos porque, aunque absorbe el sudor no lo libera. Esto te hará sentir frío y húmedo durante tu aventura.

Utiliza un pantalón interior térmico y transpirable y uno exterior impermeable. Para la parte superior del cuerpo, usa una camiseta térmica, arriba un forro polar de capa media y un cortaviento impermeable.

En cuanto a los guantes, no olvides llevar dos o tres pares, esta prenda es imprescindible para mantener tus manos calientes, pero como están expuestos a la nieve se humedecen muy rápido.

Las gafas de nieve, un gorro, crema solar de alta protección y protector labial, son los accesorios que complementarán tu atuendo.

Como dato a tomar en cuenta, es que los instructores de los EE. UU. llevan siempre dos pares de todo. Incluso, capas adicionales para los días húmedos, ventosos y fríos. La razón de empacar todo doble es que, si el clima cambia y llueve, las prendas que llevas puestas pueden empaparse, y tener a la mano piezas extras, hará la diferencia entre irte a casa o conseguir los últimos ascensores.

9. Lleva unos mosquetones

Un mosquetón es una especie de grillete en forma de anilla, elaborado en acero o aleaciones ligeras de aluminio, con un gatillo operado con un resorte. Esta pieza, aunque parece insignificante, es muy importante porque se utiliza en maniobras de seguridad, ya sea para actividades como rescate, escalada, espeleología, barranquismo o montañismo, entre otras. Con este equipo aseguras tu integridad física.

En las tiendas podrás conseguir varios tipos de mosquetones, lo que los diferencia es si tienen o no seguro de apertura. Eso sí, si ya cuentas con unos en casa, comprueba que estén en excelente estado. Haz una inspección visual y si tienes dudas de su funcionamiento deséchalo.

Periódicamente realiza una inspección visual de los mosquetones y ante la más mínima duda deshazte del material, porque lo que está en juego es tu vida.  Si está sucio, límpialo con agua y un detergente suave, pasa un trapo húmedo y déjalo secar al aire libre sin exponerlo al calor. Es recomendable engrasar la articulación del gatillo con un lubricante a base de silicona, después de la limpieza.

Si tu mosquetón tiene más de 10 años de uso sin maltratos, ya es hora de reemplazarlo. Si tiene menos, pero ha sufrido caídas, está desgastado y deformado, expuesto a la contaminación química, échalo a la basura.

Llevar uno o varios mosquetones pueden facilitarte muchas cosas en tu travesía. Incluso, para asegurar tus guantes al pantalón cuando no los estás usando, asegurar la cuerda que te va a sostener, y hasta para sujetar bolsas o cascos en tu morral, y si es en una mochila North Face (North face backpack) mejor, son las ideales para ir a la montaña por todo lo que ofrecen.

10. Pon tu teléfono en una bolsa con cierre hermético

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Los teléfonos son susceptibles tanto al calor como a la humedad. Cuando vas a esquiar, el frío es terrible para ellos. Aunque la mayoría están diseñados para funcionar en bajas temperaturas; demasiado frío pueden dañarlos, sobre todo la batería.

Mientras estás en la colina, puedes calentarlo un poco antes de encenderlo, porque si la temperatura es muy baja podría surgir condensación en el interior al encenderlo. También, puedes protegerlo con una funda de tela o lana y mantenlo guardado en el bolsillo lo más que puedas. Cuando lo vayas a cargar, enciende la calefacción o la chimenea, porque si lo haces con frío la batería no funcionará.

El truco que más funciona cuando estás en la nieve es colocar tu teléfono inteligente en una bolsa de cierre hermético. Prueba y verás.  Incluso, estas bolsas sirven para guardar ese reloj caro que usas para impresionar a las chicas (Expensive watch that you use to impress the ladies) mientras no lo estás usando. Aunque lo más probable es que empaque el más económico para llevarlo contigo a las líneas o uno diseñado especialmente para esquiar.

11. Empaca una batería extra

Llevar una batería extra para tu móvil es importante por varias razones. La principal, es que cuando estás en la colina querrás tomar fotos y grabar videos de todo para subirlos en tus redes sociales. Esto, agota la batería en un dos por tres. No contar con una de repuesto puede significar perderte de capturar los mejores momentos.

Además, quedarte sin batería cuando estás en plena jornada te incomunica por completo. Y si llegase a suceder algún imprevisto o accidente, no podrás llamar a nadie ni comunicarte con la patrulla para que vaya a tu rescate. Así que, no dudes empacar otra batería.

12. Mantén tu pase de elevación a la mano

Hasta ahora, ya sabes qué hacer antes del viaje a la estación de esquí y qué debes empacar para que no te falte nada. Una vez en el lugar, es importante que tu pase de elevación se encuentre en un lugar seguro y sobre todo a la mano para evitar retrasos. Además, seguramente no querrás detener la cola mientras lo buscas.

Llévalo en tu bolsillo lejos del teléfono, llaves y otras tarjetas, para evitar interferencias con el escáner de los ascensores.

13. Mantén tus gafas secas

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¿Ya empacaste tus gafas? Si es así, perfecto. Cuando estás en la colina, ahora la tarea es mantenerlas alejadas de la humedad. ¿Cómo hacerlo con este clima? Fácil. Procura, cuando no las estás usando, no colocarlas sobre la cabeza cuando estás sofocado y sudoroso, preferiblemente usa un mosquetón y cuélgalas en la trabilla del pantalón.

Debes saber que las gafas se empañan producto del aire caliente o húmedo que desprende de tu cabeza o la respiración. Si a pesar de los cuidados para que esto no pase, tus gafas igual se empañan, necesitas airearlas para quitar la humedad. Mantenlas al aire un rato sino está lloviendo o nevando, o usa los secadores de cabello dispuestos en los baños.

14. Asegura los cables de tus audífonos

Un-par-de-auricularesSi eres de los que les gusta escuchar música mientras esquía y no quieres pasar un mal rato porque el cable de tus audífonos se enganchó de algo, lo mejor es que los asegures desde el interior de tu atuendo.

Sea el teléfono u otro dispositivo para escuchar música, colócalo en el bolsillo de tu pantalón o chaqueta; la idea es que los cables los muevas desde el interior de la ropa y la máscara. Esto, los mantiene en su lugar sin riesgo alguno de quedar enganchado.

15. Pide ayuda a un instructor

Aunque algunos instructores han confesado abiertamente que no les gusta que le pidan ayuda cuando están en plenas lecciones. Si no eres un experto en el arte de esquiar no dudes en solicitarle asistencia si no logras mantenerte de pie y sigues cayendo. Si lo ves en una línea de ascensores o caminando por el lugar, aprovecha para pedirle sugerencias. Estará encantado de contestar.