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Los 5 Mejores Calzadores de Calcetines Para Personas Con Poca Movilidad

Cuando las personas mayores o con problemas de movilidad reducida quieren recuperar su independencia lo mejor es comenzar por sus cuidados personales. Por eso una de las mejores adquisiciones que hemos hecho para mi padre con artrosis es el mejor calzador de calcetines.

Para quienes no tienen ancianos cerca puede parecer excesivo, pero en realidad es una de las mejores fabricaciones para ayudar a muchas personas con dificultades físicas a vestirse. Y en general es un regalo genial y muy barato que aprecian con el alma.

Luego de que aprenden a usarlo pasa a ser parte de la rutina diaria.




¿Cuál es el mejor calzador de calcetines?

Aunque todos manejan el mismo sistema, existen varios modelos de calzadores que se pueden comprar. Algunos más ligeros que otros, como los de plástico en comparación con los de acero inoxidable o cromo chapado. Otros con tiras elásticas o con varillas rígidas.

Lo importante es identificar la dificultad mayor para elegir el estilo adecuado, ya que algunos pueden ser muy duros para insertar las medias, muy estrechos para los pies hinchados de las abuelas o muy suaves para las medias duras.

Por ello, os traigo los modelos que más me gustaron cuando hice mi búsqueda y os destaco que entre ellos ya he comprado 3, uno para mi padre y 2 para mis abuelos. Cada uno encantado con el suyo.

A continuación te presentamos los mejores calzadores de calcetines: 

1. Calzador auxiliar para medias y pantis Dorking Homecraft

Parte plástica y flexible

Es el clásico modelo de plástico moldeable con tira elástica en tobillo para insertar y soltar la calceta. Permite introducir diferentes tamaños y grosores y logra subirlas hasta el tobillo. Es sencillo de usar, ligero y no coge mal olor. Sus cintas son de buena calidad así que no importa cuán duro haléis, no se romperán.

2. Calzador telescópico Brevettide Homecraft

75 cm de longitud

La marca ha desarrollado también un modelo que en lugar de plástico flexible usa uno duro y para sustituir las tiras pone una varilla de metal. Funciona para poner y quitar medias e incluso con un poco de práctica también logra ser un calzador de zapatos. La pega es que requiere un poco más de fuerza.

3. Calzador de medias y calcetines NRS Healthcare

Comodidad máxima

Dentro del mercado este modelo me encanta por su material de construcción, que recubre el nylon con tela de toalla para mayor suavidad en el tacto con el pie. Es recomendado para quienes no pueden agacharse pero yo le añadiría para quienes tienen pies anchos o irritables. Su facilidad es tal que permite uso con una sola mano.

4. Calzador para pies RTL2012 Poly Drive Medical

Con muescas laterales de fijación

Es una opción asequible y buena. Lo mejor es que permite medidas anchas y fija bien incluso las medias antivarices. La única pega es que el plástico puede ser un poco endeble así que no resistirá compresión fuerte o jalones muy bruscos, pero con un poco de práctica va a la maravilla. Ideal para ancianos.

5. Calzador para calcetas contorneado Mobiclinic

Material flexible

Es el aparato menos costoso de la comparativa y lo he agregado porque sirve como una buena iniciación para estos sistemas. Es más endeble que algunos por lo que se puede fijar la media con facilidad incluso con problemas de manos. Viene con una hendidura especial que hace que la media no se mueva al poner el pie.




¿Qué es un calzador de calcetines?

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Se trata de un dispositivo auxiliar para ayudar a colocar calcetas o zapatos sin moverse hacia abajo, inclinarse demasiado tiempo, pararse de la cama o tener una postura forzada.

En sí, el calzador es un plástico fuerte curvado que engancha la media y deja un hueco en medio para introducir el pie al tiempo que un cordón o vara trasero superior permite retirar el puente una vez el pie y la calceta están bien ubicados.

Existen diferente tamaños y resistencias, esto es especialmente importante si estáis buscando uno para trabajar con medias de compresión, pues la mayoría de los modelos comerciales no logrará subirlas, pero uno especializado si os podrá ayudar con esta tarea.

¿Cómo usar un calzador de asistencia?

Más allá de comprarlo o regalarlo hay que saber cómo funciona para poder explicar a la persona que tendrá su uso final, así que acá os va una guía rápida y sencilla:

Hacer coincidir el calcetín y el calzador

Comienza por orientar ambas cosas al mismo lado. Coge el calcetín por la parte superior abierta con una mano y el calzador por la parte de las cuerdas de forma que ambas puntas miren hacia abajo.

Poner el calcetín

Desliza el calcetín sobre la parte despejada del arco. Una forma es ayudarse con las piernas y enrollar las puntas de las medias aguantando el puente entre las rodillas.

Juntar las puntas

El truco para saber que ya podréis comenzar a ponerte el calcetín es hacer coincidir la punta de la calceta, donde van los dedos, con la punta de la zona libre del calzador. Una vez allí, se creará un vacío en forma de cueva gracias a la estructura tubular del ayudante.

Para que vuestro trabajo no se vea perdido lo idea es que no solo coincida la punta sino que la parte alta de la media quede enganchada en las guías laterales del calzador que retienen que se vaya hacia adelante al ponerla.

Soltar el sistema auxiliar

Una vez está todo fijado debéis coger las tiras o varillas superiores y dejar caer el puente del calzador hasta el suelo. De esta forma podréis subirlo o acomodar algo si hace falta.

Encajar el pie

Sujetando la cuerda fuertemente con ambas manos debéis poner el pie en el calcetín. Si no podréis encajarlo de una vez lo mejor es pisarlo progresivamente e ir arrastrando el talón hacia adentro con todo apoyado sobre el suelo.

Tirar más

Ya con el pie dentro podréis comenzar a halar para que la punta de los dedos quede hacia adelante y no se cree un vacío.

Tirar con las manos hacia atrás y hacia arriba mientras se estira la rodilla para estirar el pie hacia delante hace más fácil el encaje.

Si habéis colocado la media bien esta podrá subir sobre el talón e incluso hacia arriba de la pierna sin necesidad de cambiar de posición.

Ajustar el calcetín

Pero como los inicios cuestan es posible que la media haya quedado un poco torcida o muy baja. Allí es cuando debéis ajustar, sin embargo, el tiempo y la posición no causarán dolor porque será un ajuste menor.

Cosas a considerar antes de comprar calzadores de calcetines

Conoce tus pies

Aunque en general se trata de una compra sencilla, hay pequeños detalles a tener en cuenta para hacer valer la pena tener un calzador y poder sentirlo como un auténtico asistente en la rutina.

La primera de ellas es conocer el tipo de pie. Esto se debe a que las personas con pies anchos, dedos enroscados y problemas de inflamación podrían requerir tamaños y durezas distintos para su ayudante.

Necesidad de calzador de zapato

Los modelos más avanzados y duros pueden funcionar para calzar no solo calcetines sino también cualquier tipo de zapatos. Así que si ya sabéis que necesitáis una ayuda doble lo mejor es ir por un estilo más complejo desde el principio que logre cumplir ambas funciones.

Tiras o varillas

Es la decisión que suele dividir a las personas. Saber por cuál forma queréis halar y calzar vuestros calcetines os ayudará a acertar en la compra. Por lo general, las tiras muy flexibles requieren de más fuerza, pero también los mangos incorporados tienen su dificultad.

Por ello, os recomiendo unas agarraderas fuertes pero elásticas que permitan tirar lo más arriba posible toda la media.

Tipos de uso

Ayuda para movimiento limitado

La mayoría de las personas busca un calzador porque necesitan un asistente en esta tarea que para otros es tan cotidiana. Por ello, es en realidad uno de los aparatos que puede mejorar la independencia y calidad de vida de quienes tiene problemas físicos.

Un dolor o enfermedad puede reducir la movilidad y con ello el simple hecho de ponerse los zapatos se convierte en una tarea complicada fuente de más sufrimiento físico. Así que este uso es el principal y más importante.

Con un buen calzador se puede lograr ahorra tiempo, posturas incómodas y amarguras. Es un sistema terapéutico que se adapta a las necesidades de cada persona.

Para el hogar y el viaje

Cuando se trata del transporte es importante buscar un modelo que se aligero, fácil de empacar y que no ocupe mucho espacio. Por esto los estilos con vara dura no son tan recomendable para viajar, aunque sí pueden ser mejores en el hogar y como uso doble al poner zapatos.

Por su lado, los que tienen el arco más suave son un poco más difíciles de calzar, pero fácilmente llevables en una maleta o bolsa de mano.

Trucos y consejos para un uso adecuado y sencillo

La versatilidad y facilidad depende de las destrezas y disposición de cada usuario. Sin embargo, he aprendido algunos trucos de mi padre y abuelos así que se los comparto para hacer esta experiencia más fácil y amena para todos los que vais a usar un calzar o los que vais a asistir a alguien que necesita aprender como usar uno.

Con medias de compresión

Las calcetas deportivas, las medias de compresión o los calcetines de soporte circulatorio son muy rígidos y difíciles de colocar, si a eso lo sumaos problemas de movilidad en brazos y espalda todo se complica.

Aunque la mayoría de calzadores no so servirá del todo para este tipo de calzas lo mejor que podréis hacer es buscar un sistema rígido con arco profundo y longitud extensa. De esta forma al subir el calzador este no tendrá problemas para extender toda la media.

Tamaño del calcetín

Si lo queréis es protección para el frío y no necesitáis medicamente de compresión sencillamente lo mejor es subir los calcetines flojos, así será más fácil de enganchar. También podréis optar por subir una talla.

Talco

Un truco genial para facilitar la subida de los calcetines es rociar con talco especial para pies, tanto el interior de la media como la zona del puente del calzador por la que deslizaremos el pie. De esta forma todo encajará con menos esfuerzo.

Taburete

Si sois muy altos queréis facilitar la tarea podréis sentaros frente a otra silla o taburete y usar la tabla de sentarse o pilares inferiores como apoyo extra a una altura un poco más elevado.

Práctica

Siempre es tedioso aconsejar paciencia por eso prefiero recomendaros práctica, solo así le cogeréis el truco al aparatejo entenderéis como funciona de verdad. Ánimo, que es una pasada.