14 Errores al Comprar Zapatillas Para Correr Que Afectan Tu Entrenamiento

Elegir zapatillas para correr no es cosa fácil- seas principiante o no- pues hay aspectos que debes considerar a la hora de comprar el par que mejor se adapte a ti.

Es común dejarse llevar por la moda y por la belleza de los tenis, pero si quieres un calzado que verdaderamente se acomode a ti y a tus necesidades, observa este conteo y evita caer en esos mismos errores.

1. No tienes la medida correcta de tu pie

Para que un zapato calce bien, la medida debe ser justa y en gran medida el error lo cometen los vendedores en las tiendas.

Debes medir la longitud del talón a la punta, el ancho de los pies y la longitud del arco. Para ello existe un dispositivo llamado Brannock que sirve como una verdadera herramienta.

2. Confundes el volumen con el ancho

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El volumen es la medida del espacio dentro del zapato pero mucha gente que siente el zapato muy apretado, pide un modelo más ancho y este error empeora el problema. Para solucionarlo, debes medir el espacio entre los ojales superiores y los dedos.

Cuando atas los cordones, el zapato debe estar ajustado y debes tener dos dedos entre los ojales.

Usar un zapato con el volumen correcto prevendrá lesiones como la temida fascitis plantar.

3. Tienes miedo de cambiar de talla

Los pies no tienden a achicarse, eso no sucede, al contrario, la talla suele aumentar. Sin embargo, estamos tan acostumbrados a nuestro tamaño habitual que literalmente “nos da miedo” comprar zapatos de una talla superior.

Ahí radica la importancia de la medición cada vez que quieras comprar unos tenis nuevos. Si el vendedor te ofrece un tamaño diferente, puede ser que considere que no estás usando la talla correcta.

Subir a la mitad o incluso a un tamaño completo, hará una gran diferencia en comodidad, podrás evitar ampollas e inclusive correr más rápido, ya verás.

4. Estás cediendo ante la presión de la sociedad

A la hora de elegir unos zapatos para correr nuevos, no te dejes llevar por lo que piensan los demás.

Por lo general, si vamos de compras con amigos, solemos escuchar de más la opinión de externos acerca de la moda, el color o el modelo, cuando en realidad son otros los factores que debes considerar.

Recuerda que no hay un zapato que sirva para todos. A la hora de elegir las zapatillas de correr es mejor sentir como te quedan antes  que mirar como lucen.

5. Te dejas llevar por las reseñas

“No todos los zapatos son buenos para todos los corredores”, vamos, repite esta frase como un mantra o acabarás comprando el zapato incorrecto pero el más popular.

Mucha de la culpa de las malas decisiones que tomamos al comprar se la debemos a las reseñas. Aunque tienen mucha validez tomar en cuenta la experiencia de otros, no debes dejarte llevar por eso a la hora de elegir.

Antes de tomar en cuenta la reseña, considera ¿qué tan familiarizado está el bloguero con el mercado? ¿Qué tipo de pie tiene el crítico? ¿Es realmente un corredor? ¿Es una fuente confiable?

6. Estás usando los zapatos demasiado tiempo

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Si usas las zapatillas de trail running solo para hacer deporte, debes tomar en cuenta que tienen un tiempo de vida útil que ronda entre 300 y 500 millas, por lo que el monitoreo de su uso debe ser parte de tu rutina.

La introducción de un nuevo par antes de que los actuales se agoten, te ayudará a ponerte los zapatos nuevos a medida que te quitas los viejos, sin llegar a sentir dolores y molestias, sobre todo en los talones y empeine.

7. No estás comprando en tiendas especializadas

En muchas ocasiones estamos tan ansiosos por comenzar que en lugar de ir a una zapatería donde los expertos nos puedan ayudar, tendemos a comprar los zapatos que se ven mejor, a precios más baratos, en los grandes almacenes o en línea.

Es importante no caer en este error, pues aunque se cree que es un ahorro de dinero, al final será una inversión hacia futuras lesiones.

8. Olvidas que es solo una herramienta

El zapato es eso, un simple accesorio,  una herramienta que te ayudará a conseguir las metas que te propones con el menor esfuerzo y reduciendo los contratiempos. El trabajo está en ti.

9. Basas tu escogencia en el color del zapato

Encuentra el zapato correcto y luego elige el color, no al contrario.

La escogencia del calzado no puede basarse en el aspecto o en la moda por sobre la calidad, estabilidad y confort.

10. Estás eligiendo la zapatilla solo por su marca

Como te lo aconsejamos antes, no elijas tu zapatillas para correr en base a lo más popular, asumiendo que marca es sinónimo de calidad.

No olvides que no todo el calzado se adapta todos los tipos de pie.

11. Te fijas solo en el precio

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Sabemos que un buen ofertón es una oportunidad que a todos llama la atención, pero no te dejes llevar por un precio barato para adquirir tus zapatillas de correr.

Generalmente, un modelo que esté por debajo de los 100 euros,  no es muy confiable. Sin embargo, contra todo pronóstico, en línea puedes adquirir algún modelo, sobre todo las zapatillas para correr a prueba de agua por muy poca pasta. -no sobrepasan los 50 euros-

Es posible que puedas conseguir un excelente modelo por debajo de ese rango de precios pero no será precisamente el indicado para hacer deporte, a menos que tu meta sea entrenar suave y no de manera profesional.

Los zapatos descalzos o minimalistas son un poco más económicos. La mayoría ronda entre los 20 y los 50 euros. Usar estos modelos es como usar zapatillas de deporte normales con espacio para que los dedos de los pies se relajen, con un rango de flexión mucho más amplio.

En el caso de las zapatillas de trecking, los precios son muy parecidos a los de calzado de correr, incrementando un poco el valor solo en los modelos de botas.

12. No esperes a que la suela se caiga para cambiarlos

Puede que hayas gastado buena parte de tu sueldo en tus zapatillas para correr pero eso no las hace eternas.  No esperes a que la suela te dé muestras de desgaste para cambiarlos.

Lo ideal es cambiarlos cada 500 millas de uso pero si son zapatillas minimalistas, tendrás que hacerlo a las 200.

Si crees que es mucho dinero invertido como para perderlo en dos o tres meses de uso, piensa en todo lo que te estarás ahorrando en visitas al médico por las consecuencias de una mala pisada.

13. Escuchas demasiados consejos de tus amigos

Ignorar la opinión de tus amigos te garantizará el éxito.

No confíes en lo que tu amigo corredor te diga, aun cuando te asegure que el zapato que usa es el mejor y que lo ha usado por muchos años sin ninguna queja. Puede que a él le haya funcionado, pero eso no significa que sea el zapato ideal para ti.

Si te encuentras con ese tipo de consejeros, agradece la información, pero no compres la zapatilla sin antes haber comprobado sus virtudes.

14. Usas el atuendo incorrecto

Aun cuando logres conseguir las zapatillas ideales, si no usas la ropa de correr adecuada –como las mallas y calcetines deportivos especiales- y unos buenos suprinadores que amortigüen la pisada, el calzado no podrá cumplir con su función al 100 por ciento y su desgaste será prematuro.

Así que viste tu mejor atuendo, toma tu cinturón de hidratación -o tu botella de agua, si así lo prefieres-, un poco de protector solar y sal a comerte el asfalto con la mejor actitud.